Respuestas iniciales del sistema cardiovascular al ejercicio

Tu sistema cardiovascular consiste en corazón, vasos sanguíneos y sangre. Todos ellos trabajan juntos para llevar los nutrientes y oxígeno, y a eliminar los desechos de las células de tu cuerpo. Tu sistema cardiovascular es especialmente importante durante el ejercicio, ya que la demanda de oxígeno y la producción de residuos suben durante el aumento de la actividad muscular. Las respuestas iniciales del sistema cardiovascular trabajan en conjunto para que puedas cumplir las crecientes demandas que te planteas durante el ejercicio.

Aumento del ritmo cardíaco

El índice de la frecuencia cardíaca en reposo oscila 60 y 80 latidos por minuto, pero el índice puede superar los 100 latidos por minuto en personas sedentarias de mediana edad. El índice también puede ser tan bajo como 20 o 40 latidos por minuto en atletas entrenados en resistencia, según el libro "Physiology of Sport and Exercise". A medida que comienzas a hacer ejercicio, la frecuencia cardíaca aumenta en proporción a la intensidad del ejercicio. Cuanto mayor sea la intensidad, mayor será la frecuencia cardíaca. En personas sin condición física, el ejercicio produce un mayor aumento, respectivamente, de la frecuencia cardíaca en cualquier índice de ejercicio submáxima en comparación con la de una persona con mayor condición.

El aumento del volumen sistólico

El American College of Sports Medicine, o ACSM, define el volumen sistólico como la cantidad de sangre expulsada del corazón en cada contracción. A medida que comienzas a hacer ejercicio, el volumen sistólico del corazón sube con el aumento de las tasas de esfuerzo, pero solo aumenta hasta ejercer intensidades de alrededor de 50% de su capacidad máxima. Después de este punto, los niveles de volumen sistólico descansan y el ritmo cardíaco debe tomar el relevo para llevar la sangre a los músculos que están ejercitando.

El aumento del gasto cardíaco

El gasto cardíaco es el producto de la frecuencia cardíaca y el volumen sistólico. Ya que ambas de estas funciones aumentan, el gasto cardíaco en general también aumenta. El propósito del incremento del gasto cardíaco es satisfacer la creciente demanda de oxígeno para los músculos.

Redirección de la sangre

Al comenzar el ejercicio, tus músculos esqueléticos activos exigen un suministro mayor de sangre y tu sistema nervioso simpático la redirige a las áreas donde no es esencial hacia los músculos que están trabajando. "Physiology of Sport and Exercise" señala que esto se logra principalmente al reducir el flujo sanguíneo de los riñones, el hígado, el estómago y los intestinos. A medida que el ejercicio eleva tu temperatura corporal, más sangre se re-direcciona a la piel para reducir el calor desde el centro de tu cuerpo.

El aumento de la presión arterial sistólica

Según el ACSM, el ejercicio de resistencia de todo el cuerpo hace que tu presión arterial sistólica aumente proporcionalmente con la intensidad del ejercicio. Esto resulta de tu aumento del gasto cardíaco, que también acompaña al ejercicio, el aumento del flujo sanguíneo pone más presión sobre las paredes de los vasos. El aumento de la presión arterial ayuda a impulsar la sangre rápidamente a través de los vasos. Sin importar la intensidad del ejercicio, la presión arterial diastólica cambia poco, si a caso, durante el ejercicio de resistencia.

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Escrito por jen weir | Traducido por mayra cabrera