Responsabilidades de la maternidad

La maternidad no es algo que puedas tomarte a la ligera. Entrar en ella introduce dos décadas de responsabilidades en tu vida. Prepararte para gestionar la maternidad es un paso hacia ser una buena mamá. Como madre, tienes una multitud de trabajos, desde ser una profesora en casa a ser una entrenadora emocional. Pero todos estos empleos tienen la misma meta definitiva: convertir a tu hijo en un adulto independiente y productivo.

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Aunque técnicamente el trabajo principal de una madre es "ser madre", la maternidad no existe meramente en el presente; la planificación a largo plazo es un aspecto crucial de ser madre. La paternidad, de acuerdo con la definición de Merriam-Webster del término, es "el proceso de cuidar de los hijos hasta que son lo bastante mayores para cuidar de ellos mismos". La clave aquí reside en el aspecto de ayudar a tu hijo a hacerse independiente. Para esto, debes cambiar a una forma de pensamiento orientada hacia el futuro, si no tienes el hábito de pensar así ya. De este modo, parte de ser madre es planificar el futuro de tu hijo, empujarle hacia actividades que llevarán a la independencia y le alentarán a través de transiciones vitales difíciles.

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El juego, que puede parecer una parte natural y quizás fácil de ser una madre, es de hecho más que sólo una forma de matar el tiempo con tu hijo: es una responsabilidad importante de las madres. El tipo de juego en que entran las madres con sus hijos da a los hijos beneficios que el juego de padres e hijos no da, de acuerdo con un estudio titulado “Parent-Child Physical Play”, del psicólogo Kevin MacDonald, et al., que aparece en el diario “Sex Roles”. Específicamente, el estilo de juego de las mamás suele ser educativo y de actividad cognitiva. Mientras el padre lanza a su hijo por el aire o juega a atraparlo, la mamá está en el salón, trabajando en un puzzle o leyendo un libro con sus hijos. Esta introducción al poder de la mente puede ayudar a nutrir los intereses académicos de un hijo, las habilidades de resolución de problemas y la concentración.

Tanto policías...

Mucho del estrés que viene de ser una madre está relacionado con la dificultad de obtener y mantener el control sobre tus hijos a medida que crecen. Pero el acto de establecer normas no es sólo un método para facilitar la vida de las mamás; también es una responsabilidad integral de la paternidad. El acto de establecer normas, explicarlas y disciplinar a los hijos cuando las rompen es parte de integrar a los hijos en la sociedad, donde las normas no son tan claras y las consecuencias de romperlas son severas. Estableciendo límites de comportamiento y disciplinando a los hijos cuando los rompen, les muestras cómo ciertos comportamientos son inaceptables, moldeando gradualmente sus acciones en una dirección pro-social y productiva.

... como guardas de seguridad

La sociedad suele mencionar el "instinto maternal" cuando apunta al deseo de una mujer de proteger a los niños. Los psicólogos, como el reconocido psicólogo John Gottman, autor de “Raising an Emotionally Intelligent Child”, han encontrado que este “instinto maternal” es un verdadero fenómeno. No sólo eso, sino que la psicología ha encontrado que este instinto se refuerza por los niños. La reacción natural de un niño a situaciones desconocidas o que le asustan puede resumirse como "Quiero a mi mamá". Como madre, tienes la responsabilidad de hacer que tus hijos se sientan seguros, tanto física como emocionalmente. Dando a tus hijos soporte físico, como abrazando y besando, refuerzas tu presencia física, el sentimiento de que estás a su lado. A medida que se hace mayor y su vida se hace más compleja, sin embargo, mucho de tu estilo de soporte cambiará naturalmente a uno más emocional, hablando con tu hijo de los problemas y alentándole a través de momentos difíciles.

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Escrito por damon verial | Traducido por natalia navarro