Respetable y valiosa: Christie Rampone, capitana de la selección femenina de fútbol de los Estados Unidos

Escrito por Kristen Dalton | Traducido por Erick Montesdeoca
Christie Ramone persigue un balón en el partido del Grupo C contra Suecia en la Copa Mundial Femenina 2011.
Martin Rose/Getty Images Sport/Getty Images

El estrés trae tensión, ansiedad y preocupación. Pero respira profundamente y con frecuencia estos sentimientos negativos serán aliviados. Ahora echa un vistazo en un diccionario. Encontrarás que "aspirar" una vez significó "inspirar".

Esto plantea una pregunta: ¿Podrían el estrés y la inspiración estar más estrechamente relacionados de lo que imaginamos?

No se puede negar que los mejores deportistas utilizan regularmente la presión como fuente de inspiración. Ellos entienden que es una parte del juego: cuánto más te reprimes y resistes la presión, lo más estresante que esto se convierte; cuanto más reconoces y aceptas la presión, lo más inspirador que puedes ser.

La Copa Mundial Femenina 2011 ofreció al mundo un claro ejemplo de esto. Durante la competencia agotadora, la capitana Christie Rampone, de 36 años de edad, junto con sus compañeras de equipo en la Selección femenina de fútbol de los Estados Unidos, ​​ilustraron cómo los profesionales pueden utilizar la presión con eficacia para derrumbar los obstáculos en lugar de permitir que estos las detengan.

Ella es [Christie Rampone], una gran líder no sólo con el ejemplo y lo que hace para prepararse, sino cómo trata a los otros atletas, al personal y a todos los demás involucrados. Ella te hace sentir como si estuviera en la trinchera contigo.

Bruce Snell, entrenador de atletismo de la selección femenina de fútbol de los Estados Unidos durante la Copa Mundial 2011

El arte de la recuperación

"La presión es buena. Las mariposas son buenas. Esto significa que te interesa", dijo Rampone. "Pero se trata de canalizarla de manera correcta y no dejar que tus emociones se lleven lo mejor de ti".

Saber cómo manejar las situaciones personalmente viene con la experiencia, agregó. Para ella, una gran parte de esto fue aprender cómo recuperarse para desempeñarse en el más alto nivel con los mejores zapatos de fútbol del mundo.

Aunque la recuperación es un remedio para aliviar la presión, es un proceso activo. Bruce Snell de Northwest Sports Physical Therapy en el estado de Washington fue preparador físico del equipo de Estado Unidos en la Copa Mundial del 2011.

"Es una actividad de todo el día, cuando estamos entrenando", dijo. "Nos aseguramos de que la hidratación y los niveles de electrolitos sean atendidos. En esta Copa del Mundo, introdujimos masajes de descarga rápida justo después de un baño de hielo para ayudar a que sus piernas se sientan mejor. Te recuperas de un día de trabajo y te preparas para el trabajo del día siguiente".

Su trabajo es un juego de 90 minutos que expone el cuerpo humano a algunas de las exigencias físicas más exhaustivas de todas, desde la resistencia a la rapidez, y a la fuerza y el poder.

"Abarca todo el quid de destreza atlética", explicó Snell. "Lo que estas atletas ponen a sus cuerpos a través de lo largo del tiempo es increíble. Ellas realmente no tienen una temporada libre. Es una prueba de 12 meses, por lo que siempre hay que mantenerse en forma".

Rampone es sin duda la persona más adecuada en el equipo, y no hay duda de que es la jugadora más veterana. Como una defensora central, utiliza movimientos de contracción rápida cuando corre a toda velocidad y recorta, y su fuerte cuerpo superior para batallar contra los delanteros de los equipos oponentes. Ella maneja el estrés físico con uno a dos baños de hielo al día, bebidas de recuperación para reponer las vitaminas y los minerales, y viste trajes de compresión ceñidos por la noche para reducir la hinchazón y el dolor muscular.

"No me he salvado de un golpe en el campo de juego y nunca me he perdido una sesión a causa de mi edad", dijo. "Pero definitivamente estoy más consciente de mis técnicas de recuperación y de lo que pongo en mi cuerpo mientras me hago más vieja. Probablemente me pongo el traje de compresión más de lo que lo necesito, pero tengo que cuidar mi cuerpo, especialmente las articulaciones. Y a pesar de que soy mamá y tengo dos hijos, tengo que asegurarme de dormir lo suficiente por la noche".

Una capitana se mantiene tranquila

Rampone da la bienvenida a la responsabilidad de ser capitana. Su posición en el campo requiere una comunicación constante con las jugadoras a su alrededor.

"Ahí es donde puede llegar a ser agotador para mí", dijo ella, "tratando de mantener a todas en buena armonía e impulsar al equipo. Trato de hacerme cargo de inmediato de cualquier cosa que suceda y no dejar que algo persista".

De este modo, se ha convertido en la presencia tranquilizadora en la cual sus compañeras confían.

"Tengo ese efecto tranquilizador de ser más serena y no realmente mostrar los nervios, incluso si los tengo. Es sólo la forma en que me presento a través de mi juego", dijo.

El tener un capitana que no pierde la calma permite a las otras expresar sus emociones con mayor libertad y utilizar esos sentimientos para alimentar el impulso competitivo. Sin embargo, siempre hay el riesgo de perder a una jugadora por la calentura del momento, si se trata de un mal llamado árbitro o la charla basura de un oponente quien saca a un deportista del juego. Controlar las emociones y recuperar la concentración evitan los errores mentales y los problemas de comunicación.

Eso no quiere decir que no quieres emoción.

"Tú la quieres", dijo Rampone, "para asegurarte de que te importa y que estás allí por las razones correctas, ponte en el campo de juego y asegúrate de que todo lo haces bien. Trabaja duro y batalla. El resto vendrá".

Determinada a ser mejor

Visión general del fútbol profesional femenino de Estados Unidos

El fútbol femenino se abrió camino en la escena deportiva estadounidense cuando la Selección de Estados Unidos de 1999 ganó por penales a China en la final de la Copa del Mundo.

Fracasó poco después, sin embargo, cuando la Asociación de Fútbol Femenino de los Estados Unidos, la primera liga de fútbol profesional femenino de este país, se incorporó en el 2003 después de tres temporadas completas y cerca de $100 millones en pérdidas.

No se la relanzó hasta marzo del 2009 bajo el nombre de la liga nueva y actual, Fútbol Profesional Femenino. A pesar de que la Selección de los Estados Unidos había ganado medallas de oro en los Juegos Olímpicos de 1996, 2004 y 2008, el deporte ha luchado por resonar en los Estados Unidos.

Al entrar en la Copa del Mundo del 2011, el equipo de Estados Unidos continuó pasando desapercibido. Según Rampone, los miembros del equipo se enteraron de lo que la gente estaba diciendo sobre su deporte: que estaba fallando y que el equipo se caía a pedazos. Las mujeres sintieron el peso de esas palabras y decidieron aceptarlas en lugar de resistirse.

Y al hacerlo, Rampone dice, ellas se hicieron más fuertes como equipo.