Remover la puerta de tu adolescente como método de disciplina

Si eres igual que muchos padres de adolescentes, probablemente estés seguro de que te volverás loco si escuchas a tu hijo dar un portazo de nuevo. Los portazos son un comportamiento común entre los adolescentes, y es usualmente usado para expresar desagrado extremo sobre algo que haz dicho o hecho. Mientras que puedes rogar y suplicar a tu adolescente para que deje de hacerlo, lo más probable es que no funcione. Remover la puerta es una opción a considerar.

Portazos

Los portazos son molestos, y no es justo para ti o para el descanso de tu familia el tener que escuchar a tu adolescente dar portazos cada vez que esté enojado por algo. De acuerdo con KidsHealth.org, los adolescentes están tratando de encontrar su lugar en el mundo, y Mamá y Papá pueden meterse en su camino al darles expectativas y pedirles que hagan cosas que no quieren hacer. Aunque ciertamente deberías tener expectativas para tu adolescente, entiende que los portazos son una forma para que tu adolescente se exprese cuando no tiene palabras para decirle lo que ocurre en su cabeza. Esto no es una excusa para su comportamiento, pero te ayuda, como padre, a entender por qué tu adolescente da portazos de cuando en cuando.

Tiempos

No reacciones en un ataque de ira, saques las herramientas y remuevas la puerta de tu adolescente mientras estás iracundo. La página web de HealthyChildren.org recomienda calmarte antes de estipular las consecuencias por el mal comportamiento de tu adolescente. No saques la puerta sin darle a tu adolescente al menos una advertencia. Debes estar preparado para el seguimiento, recomienda HealthyChildren.org. Si le das a tu adolescente una advertencia y continúa dando portazos, entonces es hora de sacar la puerta de sus bisagras para mandar el mensaje de que estás hablando en serio.

Seguimiento

Si tu adolescente ha dado otro portazos, y estás listo para sacar la puerta, hazlo inmediatamente. No des vueltas a la situación; tu adolescente sabrá que es probable que se salga con la suya dando portazos de nuevo en el futuro. Consigue las herramientas apropiadas, saca la puerta de sus bisagras y pon la puerta en un lugar seguro, como en la cochera o en un armario interior. Deja que tu adolescente sepa cuánto tiempo estará sin puerta en su cuarto, y luego cuélgala nuevamente cuando el tiempo se haya cumplido.

Consideraciones

No saques la puerta de tu adolescente como castigo por algo que no sea un portazo. Remover la puerta es una consecuencia natural de los portazos, según Judy Pitts Lee, autora de "Living with the Choices You Make for Teens and Parents", pero no tendrá tanto poder si tu adolescente se comporta mal de otras maneras. Considera si tu adolescente comparte su habitación, también. Si tu adolescente comparte la habitación con un hermano, probablemente necesites crear una consecuencia diferente que no implique castigar al hermano, a menos que compartan la culpa cuando se trate de dar portazos. Tampoco remuevas la puerta del baño del adolescente como castigo. Mientras que tu adolescente puede perder un poco de privacidad para hablar por teléfono o leer en su habitación, es inapropiado sacarle la privacidad de vestirse, ducharse o usar el baño.

Más galerías de fotos



Escrito por sara ipatenco | Traducido por lautaro rubertone