Cómo remover el óxido de la cadena de una bicicleta

El óxido y las cadenas de las bicicletas tienen una afinidad que parece diseñada para frustrar incluso a los ciclistas más fastidiosos. El acero utilizado para las cadenas de las bicicletas tiende a oxidarse, especialmente al ser expuesto a la sal de las rutas, que es altamente corrosiva para le acero. Mantén la tarea de remover el óxido simple con limpiezas regulares y lubricantes que te ayuden a evitar que la sustancia de color marrón anaranjado se acumule. Remover acumulaciones de óxido es una tarea mucho más complicada y afecta la flexibilidad de la cadena así como también el funcionamiento general de la bicicleta. Dejar que el óxido se acumule usualmente significa que tendrás que dirigirte a una tienda de bicicletas a comprar una cadena nueva.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Trapos secos
  • Cepillos de dientes o pinceles de cerdas de varios tamaños
  • Limpiador abrasivo de plástico o acero
  • Herramienta de extracción de eslabones
  • Bol profundo
  • Jugo de lima
  • Lubricante de cadenas

Instrucciones

  1. Inspecciona la cadena de la bicicleta en busca de polvo o suciedad antes de salir a andar lo más frecuentemente posible. Si andas a menudo, las inspecciones semanales te permiten encontrar el óxido antes de que se acumule. Párate al lado de la bicicleta y levanta su parte trasera. Rota el pedal hacia atrás con tu mano libre y mueve la cadena en varias rotaciones mientras buscas polvo, óxido y suciedad entre los eslabones.

  2. Limpia la cadena. Quita la suciedad de la ruta con un trapo limpio y seco y cepilla las partes difíciles de alcanzar con un pequeño pincel de cerdas o un cepillo de dientes. Puede ser que necesites pinceles de distintos tamaños para alcanzar las áreas ajustadas entre las placas laterales y los rodillos centrales de la cadena. Una vez que hayas removido la suciedad busca óxido.

  3. Moja un limpiador abrasivo de plástico o acero con jugo de lima y refriega los puntos de óxido de la superficie de la cadena. Para remover óxido difícil de sacar, retira la cadena para sumergirla en una solución ácida cítrica, como jugo de lima.

  4. Pon la bicicleta al revés, dejándola apoyada cobre el asiento y los manubrios. Alinea el sujetador de una herramienta de extracción de eslabónes con el sujetador de un eslabón de la cadena. Gira la herramienta hasta que el eslabón se libere y se pueda sacar. Remueve la cadena de la rueda dentada y la delantera. Sumerge la cadena en un bol con jugo de limón o lima por entre una y dos horas.

  5. Seca la cadena y vuelve a conectarla a la rueda delantera y la dentada. Inserta el sujetador entre los eslabones separados de la cadena. Ajusta la herramienta al sujetador y gírala para volver a unir los eslabones. Asegúrate de que la cadena esté completamente seca antes de agregar lubricación.

  6. Agrega lubricación con moderación, una o dos gotas por vez, entre las placas laterales y los rodillos centrales a lo largo de la cadena. Deja que el lubricante sea absorbido varios minutos antes de limpiar el exceso. Crear un sello entre la cadena de la bicicleta y los elementos con la lubricación adecuada evita la formación de óxido.

Consejos y advertencias

  • Limpiar y lubricar la cadena antes de andar en condiciones de humedad puede ayudar particularmente a prevenir la formación de óxido.
  • No permitas que se generen acumulaciones de óxido. Una fuerte formación de óxido hace que la cadena se inmovilice y sea más susceptible a roturas.
  • Evita utilizar aceites pesados para lubricar la cadena porque pueden atraer más polvo y suciedad; opta por aceites livianos en su lugar.

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Escrito por tina boyle | Traducido por azul benito