Cómo remojar las manos secas y agrietadas en leche

Escrito por Kimbry Parker | Traducido por Nieves Fragola
Utiliza agua fría o tibia para lavar tus manos para ayudar a evitar que se pongan secas.
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Unas manos secas y agrietadas pueden ser el resultado de un clima frío y seco, falta de humedad en el aire, una exposición excesiva al agua e incluso el uso de agua caliente. A veces, las lociones y las cremas hidratantes no son suficientes para curar las manos secas y agrietadas. Mira en tu refrigerador y probablemente encuentres un producto que puedas utilizar para obtener algo de alivio: la leche. El ácido láctico de la leche ayuda a desprender la piel muerta y seca mientras que el contenido graso brinda humedad. Remoja tus manos secas y agrietadas en leche una vez a la semana para ayudarlas a recuperar su humedad y curar su sequedad.

Vierte dos tazas de leche en un recipiente apto para microondas y caliéntala en el microondas durante 30 a 45 segundos hasta que esté tibia. Usa leche entera en lugar de leche de bajo contenido graso o descremada. La leche entera proporcionará a tus manos mayor humedad.

Coloca ambas manos en el recipiente de manera que la piel seca y agrietada esté completamente sumergida. Deja tus manos en remojo en la leche durante 10 a 15 minutos.

Quita las manos de la leche y enjuágalas con agua fría. Sécalas ligeramente con una toalla suave y luego aplica a la piel abundante crema hidratante.

Consejo

Añade tres cucharadas de miel o unas gotas de tu aceite esencial favorito a la leche que utilices para remojar tus manos para una mayor humedad.