Remedios y cuidados para la piel después de una rutina de natación

La natación, ya sea en una piscina tratada con cloro o en un cuerpo natural de agua, puede causar estragos en tu piel, ya que muchos irritantes están al acecho en el agua. Los recursos de cuidado que reducen al mínimo las molestias son fáciles de aplicar en casa. Estos incluyen la limpieza, la hidratación y la purificación de tu piel después de cada sesión de natación.

Elimina los contaminantes


Ducharte y lavarte el cuerpo y el cabello con agua tibia y jabón suave es una obligación después de nadar.

Ducharse y lavarse el cuerpo y el cabello con agua tibia y jabón suave es una obligación después de nadar. Cuando sales de la piscina, las partículas de cloro se adhieren a tu piel, explica British Swimming. La eliminación de esta potente sustancia química puede evitar el desarrollo de una erupción en respuesta a la acción de dicho irritante. Nadar en el mar y otros cuerpos de agua también puede causar problemas en la piel de algunas personas debido al alto contenido de sal y la presencia de algas y otros organismos. Lava muy bien tu traje de baño con jabón para evitar irritaciones la próxima vez que lo uses.

Hidrata tu piel


La aplicación de un hidratante en loción o crema en tu piel después de la ducha que te das tras tu rutina de natación, puede aliviar la resequedad con el tiempo.

De manera rutinaria, las piscinas se adicionan con cloro para matar las bacterias presentes en el agua y así mantenerte libre de infecciones, apuntan los Centers for Disease Control. El inconveniente es que este producto puede generar piel seca. La aplicación de un hidratante en loción o crema tras la ducha que tomas al terminar tu rutina de natación puede poner remedio a la resequedad con el tiempo. Los productos de venta libre son suficientes para la mayoría de los casos de sequedad inducida por el cloro. Si tu piel sigue estando irritada después de nadar o si de manera consistente desarrolla parches escamosos con eccema, ponte en contacto con tu médico para discutir las opciones de tratamiento disponibles.

Purifica tu piel


Beber mucha agua fresca ayuda a purificar la piel.

El agua potable es otro recurso para cuidar y aliviar tu piel al que se debe recurrir no sólo después de nadar, sino también antes de ir a la piscina. Beber mucha agua fresca ayuda a purificar la piel, restablece la humedad que ha perdido por la exposición al sol y elimina las toxinas, entre las que se encuentran las aportadas por el cloro. British Swimming está de acuerdo con esto, y advierte que de hecho es más probable que tu piel se sienta áspera y seca si está deshidratada. Piensa en que tu piel será mucho más flexible si se hidrata de adentro hacia afuera.

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Escrito por erica roth | Traducido por pei pei