Remedios contra el hipo para los niños

Todos nos enfrentamos al hipo de vez en cuando, pero los niños son más propensos a él que los adultos. El hipo son espasmos del diafragma, un músculo abovedado que se encuentra debajo de los pulmones y hace entrar y salir el aire del cuerpo. Cuando el diafragma se contrae, las cuerdas vocales se cierran y crean el sonido familiar del hipo. Los médicos no están seguros de cuáles son las causas del hipo, pero comer en exceso, beber demasiada soda y respirar profundo mientras se ríe son posibles causas. Por lo general el hipo termina rápidamente y la gran mayoría de los casos no requiere cuidados especiales. No obstante, hay algunos remedios para los niños que quieren una cura rápida.

Agua

Un vaso con agua es una remedio común recomendado para el hipo en los niños, pero hay algunas variantes. El Children's Mercy Hospital en Kansas City sugiere que los niños deberían beber el agua rápidamente, mientras que la Clínica Mayo recomienda beberla a sorbos. El Mercy Hospital también sugiere que un niño debe beber el agua con su cabeza hacia adelante y abajo. También se recomienda con frecuencia un vaso largo con agua con hielo. El agua fría hace caer rápidamente la temperatura del esófago, lo que pareciera ser suficiente para terminar con algunos casos de hipo.

Remedios para el nervio vago

El nervio vago se extiende desde el cerebro hasta debajo de la garganta hacia el abdomen. Se cree que las irritaciones leves del nervio vago son desencadenantes del hipo. Algunos remedios para el hipo estimulan las terminales del nervio en otras partes del cuerpo para redirigir el punto de atención del cerebro desde el diafragma hacia otra parte. Tirar suavemente de la lengua del niño, o masajear las orejas son formas de estimular otras terminales del nervio vago y una posible cura de un caso de hipo.

Respirar

Las enciclopedias de remedios caseros y las prestigiosas escuelas médicas recomiendan que el niño haga una respiración profunda y la sostenga lo más posible. Según el Yale Medical Group, contener una respiración profunda aumenta el dióxido de carbono y corta el ciclo del hipo. Al respirar lentamente dentro de una bolsa de papel se puede lograr el mismo aumento de dióxido de carbono para terminar con un acceso de hipo.

Una cucharada de azúcar

El Dr. Edgar Engleman publicó su cura para el hipo en el New England Journal of Medicine en 1971. Según Engleman, una cucharada de azúcar blanca seca granulada termina con la mayoría de los casos de hipo casi instantáneamente. Si un niño continúa con hipo, puede ser necesaria otra cucharada. Para los niños a los que no les gusta el azúcar sola, algunas veces se sugiere el jarabe de maíz como alternativa. Al igual que otros remedios, la cantidad repentina de azúcar reajusta o redirige al nervio vago, y el hipo a menudo desaparece.

Casos raros

En la mayoría de los casos, el hipo de un niño simplemente se detiene. No obstante, si está acompañado de dolor abdominal, dificultad para respirar, o si dura más de un par de horas, los padres deben consultar al pediatra. Aunque raramente, el hipo a veces puede ser una señal de un problema subyacente más serio.

Más galerías de fotos



Escrito por laura scott | Traducido por maria eugenia gonzalez