Remedios caseros para el olor de zapatos

El olor de pies puede aparecer por varias infecciones fúngicas, como el pie de atleta o hiperhidrosis, una condición caracterizada por la sudoración excesiva en las manos y los pies. El olor de pies también puede causar que tus zapatos huelan mal incluso después de que la causa de olor haya sido eliminada. En lugar de tirar tus zapatos sudorosos, prueba unos cuantos remedios caseros para eliminar el mal olor.

Limpia tus pies

Mantener tus pies secos y limpios ayuda a prevenir el olor de pies y zapatos. Para deshacerse del olor de los zapatos tienes que controlar primero el olor de pies. Los pies apestosos se desarrollan cuando el sudor producido por las 250.000 glándulas sudoríparas de cada pie, se mezcla con las bacterias. Mantener tus pies cuidadosamente limpios y secos desalienta la acumulación de bacterias, absorbe la sudoración y se deshace del olor. Lava tus pies por lo menos una vez al día en agua tibia y jabón. Seca tus pies por completo y asegúrate de secar entre tus dedos.

Remoja tus pies

Llena un tazón con un cuarto de agua caliente y mézclala con media taza de vinagre o una cucharada de bicarbonato de sodio. Sumerge tus pies por 15 minutos una vez a la semana. Los baños para pies con vinagre y bicarbonato hacen la superficie de tus pies más ácida, creando un ambiente hostil para las bacterias.

Mantén tus zapatos secos

El olor de pies es usualmente causado por las bacterias que se reproducen en el ambiente cálido, húmedo y oscuro de los zapatos. Disminuye la cantidad de bacterias en tus zapatos al mantenerlos secos. Evita ponerte el mismo par de zapatos dos veces seguidas, ya que puede tomar hasta 24 horas para que el interior de los zapatos se seque por completo. Si tus zapatos tienen plantillas removibles sácalas cuando no estés usándolos. Si tus zapatos se mojan, sécalos en un área asoleada por unos días o sécalos en la secadora. Cuando te pongas tus zapatos por la mañana rocía maicena o talco sobre tus pies y dedos secos para absorber la humedad y rocía un poco en el interior de los zapatos después de cada uso.

Cambia tus calcetines

Cambiar tus calcetines un par de veces durante el día mantendrá el interior de tus zapatos menos húmedos y ayudará a reducir el olor. Ponerte calcetines hechos de fibra natural como el algodón o cáñamo dejan respirar tus pies. Las fibras naturales también absorben el sudor más efectivamente que las sintéticas.

Esconde el olor

Colocar un desodorizante para zapatos en tus zapatos puede ayudar a que huelan más agradable. Puedes utilizar una hierba con olor fuerte como la salvia (sage), lavanda o romero (rosmery) para ayudar a esconder el olor. Rocía unas hojas frescas o secas de las plantas en tus zapatos, cuando no los utilices. Los aceites con fragancia y los aceites esenciales también crean un buen desodorizante para zapatos y es menos probable que irriten tu piel, como las fragancias sintéticas pueden hacerlo. Pon un par de gotas de aceite como de clavo (clove) o pachulí en una bolita de algodón. Cubre la bolita de algodón ligeramente en plástico o papel encerado para evitar que manche los zapatos. Pon el desodorizante en tus zapatos cuando te los quites y déjalos reposar hasta que los utilices nuevamente.

Más galerías de fotos



Escrito por sarah metzker erdemir | Traducido por alejandra rojas