Remedios caseros para la nariz congestionada en los bebés

Según la Clínica Mayo, el resfriado en un niño debe ser tratado en casa la mayoría de las veces. Por lo general, una indicación de que un bebé tiene un resfriado es cuando tiene moqueo nasal y congestión y la mucosidad, por lo general, es primero transparente pero luego se vuelve espesa y se pone de color verdosa o amarillenta. Otros síntomas pueden incluir fiebre baja, tos, estornudos, supresión del apetito, irritabilidad y dificultad para dormir.

Humedece el aire

Hay dos formas de humedecer el aire. Usa un humidificador en la habitación del bebé a la noche mientras está durmiendo. Esto ayuda especialmente para la nariz congestionada porque afloja las secreciones nasales. Orienta el humidificador lejos de la cama para reducir el riesgo de que las mantas y sábanas se humedezcan. Cambia el agua y límpialo con un desinfectante todos los días para reducir el riesgo de crecimiento de moho. Otra forma de ayudar a aflojar la congestión nasal es sentarte con el bebé mientras corre el agua caliente de la ducha y cerrar la puerta. No pongas al bebé bajo la ducha, solo siéntate fuera de esta mientras está abierta. El vapor trabaja como el rocío de un humidificador. Algunos minutos serán efectivos.

Succiona la secreción nasal

Dado que los bebés no pueden soplar sus narices, necesitan que se les succione la mucosidad nasal. Para obtener resultados óptimos, usa gotas de solución salina para bebés o agua con sal antes de utilizar la pera de succión. Las gotas de solución salina ayudan a que el moco seco y espeso se humedezca y hará el proceso mucho más sencillo y menos traumático para el bebé. Inserta la pera de succión solo de 1/4 a 1/2 pulgada (6 mm a 1,25 cm) dentro de las fosas nasales. Para comenzar, aprieta la parte inferior de la pera de succión y luego insértala en la nariz del bebé y suéltala para sacar las secreciones nasales. Ten un pañuelo de papel cerca para tirar el moco nasal y repite hasta que la nariz esté despejada o el bebé pueda respirar con más comodidad. Limpia la pera de succión con agua tibia con jabón.

Ubica al bebé

Según el National Institutes of Health, puede ser beneficioso para el bebé dormir con su cabeza ligeramente elevada. Esto se puede lograr colocando una almohada debajo de la parte superior del colchón donde apoya su cabeza para dormir. Si no tienes una almohada, puedes colocar libros. Si no puedes levantar el colchón, haz que el bebé se duerma en su asiento del auto para mantener su cabeza elevada y pueda respirar mejor.

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Escrito por dawn smith | Traducido por maria eugenia gonzalez