Remedios caseros para la constipación infantil

Los niños tienen constipacción debido a problemas en la dieta, la ansiedad que sienten ante el entrenamiento para dejar los pañales, el intento de aguantar mover el vientre por un largo período y los cambios en la rutina. La falta de un movimiento de vientre diario no es necesariamente un signo de constipación. Si tu niño se pasa varios días sin mover los intestinos, puede ser que sus heces serán duras o secas, pierda el apetito o esté experimentando bloqueo o dolor abdominal, puede ser que sí tenga constipación.

Aumenta su ingesta de líquido

Una mala hidratación puede traer como resultado la constipación. El agua es la mejor opción, aunque una variedad de líquidos transparentes lo pueden animar a tomar más. Si un niño está sufriendo de constipación, asegúrate de que siempre tenga un vaso de agua a mano y recuérdale beber regularmente. Una manera fácil de saber si está tomando la cantidad adecuada es controlar el color de su orina. Debe ser de un amarillo claro.

Haz cambios en su dieta

La fibra adecuada es importante para hacer que el tracto digestivo se mueva. Las frutas enteras, como las frambuesas, las ciruelas y las manzanas, así como los panes de granos enteros, las galletas y los cereales pueden darle la fibra que necesita. Agrégale los alimentos mencionados y recorta su ingesta de bananas, queso y arroz. Si bebe más de tres vasos de leche por día, reemplaza un poco de la leche por agua.

Haz que se mueva

Es difícil pensar que tu niño no tenga el ejercicio necesario, pero si se pasa mucho tiempo frente a la TV u otras pantallas, puede ser un problema. Haz que camine todos los días, que corra, salte y juegue con otros niños. La actividad física es necesaria para mantener su sistema digestivo en movimiento. Cuando debido al mal tiempo deba permanecer adentro, saltar, bailar o jugar a las escondidas lo puede mantener activo.

Agenda tiempos predeterminados para ir al baño

Puede ser que tu hijo esté tan concentrado en lo que está haciendo que no quiera dejar su actividad para ir al baño. Si estás fuera de la casa, puede sentirse incómodo yendo a un baño extraño. Cualquiera sea la razón, si lo pones en una rutina de viajes regulares al cuarto de baño, lo ayudarás a establecer un hábito. Después de cada comida, llévalo. Haz que se siente en el inodoro y lee libros o mira dibujos con él. No lo estás castigando y no esperes que se quede sentado más de 10 minutos. Sólo debes establecer el hábito de que vaya al baño de una manera relajada y sin apuro.

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Escrito por stephanie dube dwilson | Traducido por adriana de marco