La relación entre la presión arterial alta y la disfunción renal

Aproximadamente un tercio de los adultos estadounidenses tienen hipertensión, o presión arterial alta. Si bien las causas subyacentes de la hipertensión no se conocen con exactitud, es bastante claro que la función renal y la presión arterial se relacionan. Los riñones están íntimamente involucrados en la regulación de la presión arterial y la disfunción renal puede activar los mecanismos que contribuyen a la hipertensión. Recíprocamente, cuando la presión arterial es alta durante demasiado tiempo, los riñones se pueden dañar.

Los riñones controlan la tensión arterial

Uno de los principales reguladores de la presión arterial es el sistema renina-angiotensina-aldosterona, o RAAS. En la raíz de esta vía metabólica compleja se encuentra la renina, una hormona producida por los riñones y que se libera en el torrente sanguíneo cuando el flujo de sangre a los riñones disminuye. La renina convierte al angiotensinógeno, una proteína que normalmente circula en el torrente sanguíneo, en angiotensina I. La angiotensina I se transporta a los pulmones, donde se convierte en angiotensina II por la enzima convertidora de angiotensina, o ACE. La angiotensina II se adhiere a los receptores en las paredes de las arterias y en las glándulas suprarrenales, glándulas pequeñas encima de los riñones. Esto desencadena la secreción de aldosterona, hormona que afecta a los riñones, y la constricción de las arterias, lo cual aumenta la presión arterial.

Mejora en el flujo de sangre a costa de hipertensión

De acuerdo con una revisión de 2010 de "American Family Physician", el flujo de sangre a los riñones se mantiene a un nivel constante, independientemente de las fluctuaciones de presión en otras arterias. Aunque esto asegura la entrega de sangre a los riñones y les permite realizar sus funciones vitales: filtrado de toxinas, regulación de los niveles de electrolitos y mantenimiento del equilibrio ácido-base, podría sentar las bases para la hipertensión. Si la función de los riñones disminuye por cualquier razón, su demanda de aumento del flujo sanguíneo podría generar mayores presiones en el resto de los vasos sanguíneos.

Círculo vicioso

La relación entre la presión arterial y la disfunción renal es a menudo descrita como un "círculo vicioso". Aunque tus riñones activar la RAAS, en un esfuerzo por mantener su propio flujo de sangre, también son susceptibles al daño causado por las presiones arteriales más altas que pueden derivarse . La presión arterial alta y algunos productos de la RAAS lesionan las pequeñas arterias que suministran sangre a los riñones, reduciendo así el flujo. Esto, a su vez, activa el RAAS, lo que aumenta la presión arterial y agrava el daño a los riñones.

Implicaciones de un tratamiento

Aunque la RAAS es un actor principal en la relación entre la disfunción renal y la hipertensión, otros factores también son importantes. Cuando los riñones son sometidos a una condición permanente, ya se trate de hipertensión, diabetes u otra enfermedad, van cicatrizándose progresivamente. Este proceso elimina gradualmente el tejido renal sano, que activa la RAAS y otros mecanismos que comienzan el círculo vicioso. Inhibidores de la ACE, bloqueadores de los receptores de la angiotensina y otros medicamentos se están utilizando en el momento de publicación de este artículo, en un intento de interrumpir este círculo, pero se necesita más investigación para definir mejor la relación entre la presión arterial alta y la enfermedad renal.

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Escrito por stephen christensen | Traducido por martin santiago