Relación entre frecuencia cardiaca y ejercicio cardiovascular

Tu ritmo cardiaco, o el número de veces que tu corazón late en un minuto, es una buena medición tanto en el ejercicio cardiovascular como en el entrenamiento de intensidad. La mayoría de los atletas saben que la medición de tu frecuencia cardíaca en reposo, junto con una actividad de larga duración, te ayudará a asegurar que tus entrenamientos sean eficaces, tanto en quemar grasa como en desarrollar tu salud cardiovascular. Otros factores pueden influir en la frecuencia cardiaca. Estos incluyen el nivel de actividad, las emociones, el nivel de condición física, los medicamentos, el tamaño y la posición del cuerpo.

Ejercicio cardiovascular

El ejercicio cardiovascular se refiere a la capacidad de tu cuerpo para generar energía y transportar oxígeno a los músculos activos. La actividad aeróbica regular, por ejemplo, caminar, andar en bicicleta, trotar o danza aeróbica, aumenta tu resistencia cardiovascular o salud para que puedas entrenar de forma continua durante periodos prolongados de tiempo. También fortalece el corazón y los pulmones, y hace que tus músculos sean más eficientes al usar el oxígeno. La cantidad de sangre bombeada por tu cuerpo en cada latido del corazón aumenta, lo que provoca que la frecuencia cardíaca en reposo sea inferior y tengas un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y obesidad.

Cómo saber tu ritmo cardíaco

Para saber tu ritmo cardíaco, necesitarás contar el número de latidos por minuto de tu pulso. Usando tus dedos índice y medio, palpa el pulso, en el lado de la tráquea o en la muñeca entre el hueso y el tendón del lado del pulgar. Una vez que hayas encontrado un pulso constante, cuenta el número de latidos que sientes en 15 segundos y multiplica este número por cuatro para calcular el número de latidos por minuto.

Ritmo cardiaco en reposo

Tu frecuencia cardíaca en reposo, o ritmo cardíaco normal, es el número de latidos por minuto mientras tu cuerpo está en reposo. Los rangos normales de velocidad aumentan con la edad, pero generalmente es de entre 60 y 100 latidos por minuto. La frecuencia cardiaca en reposo baja indica que la función del corazón es más eficiente y hay una mejor salud cardiovascular. De hecho, la frecuencia cardiaca en reposo de un atleta puede ser incluso tan baja como 40 latidos por minuto. Los índices más altos significan que tu corazón puede estar trabajando demasiado duro. Inusualmente los ritmos cardiacos altos, conocidos como taquicardia, o frecuencia cardíaca baja inusual, bradicardia, también pueden indicar un problema subyacente por el cual debes consultar a un médico.

Ritmo cardiaco ideal

Cuando te ejercitas, es importante asegurarse de que estás esforzándote lo suficiente como para ver resultados pero no con tanta fuerza que experimentes agotamiento. Tu meta de ritmo cardíaco es el número de latidos por minuto al que debes aspirar cuando ejercites. Puedes monitorear tu ritmo cardiaco periódicamente durante tu entrenamiento para asegurarte de que estás en buen camino. Es del 50% al 85% de tu ritmo cardíaco máximo. Las indicaciones generales afirman que tu frecuencia cardiaca máxima es aproximadamente de 220 ​​menos tu edad. A partir de eso, puedes determinar tu objetivo de frecuencia cardíaca al calcular tanto el 50% como el 85% de tu máximo.

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Escrito por christy mitchinson | Traducido por mayra cabrera