La relación de correr distancias y el pulso bajo

Puedes obtener varios beneficios de salud al hacer ejercicios como correr distancias, y una medida clave para estos beneficios es tu frecuencia o pulso cardíaco en reposo. Al correr de manera normal puedes disminuir tu frecuencia cardíaca en reposo a 25 pulsos por minuto porque a medida que tu corazón se hace más fuerte es capaz de bombear más sangre con cada contracción. Además, tu sistema circulatorio, como los pequeños tubos capilares que distribuyen la sangre oxigenada a tus músculos, se hacen más amplios. Debido a que trabajas duro mientras corres distancias, no tienes que trabajar tan duro cuando estás en reposo; una bien merecida compensación.

Correr y la frecuencia cardiaca

El ejercicio aeróbico es cualquier actividad que incorpora grupos musculares grandes en una actividad rítmica que eleva la frecuencia cardíaca durante un período sostenido. Por lo general, correr distancias implica elevar tu frecuencia cardíaca a un punto de entre el 50 por ciento y el 75 por ciento de tu frecuencia cardíaca máxima; una zona aeróbica donde puedas suministrar oxígeno y energía cómodamente a los músculos que trabajas durante un período prolongado de tiempo. Este tipo de ejercicio quema grasa corporal, fortalece músculos y huesos y mejora la función del corazón y los pulmones. Normalmente tu frecuencia cardíaca suele permanecer elevada después de terminar de correr, pero luego se mantiene en una frecuencia baja.

Ventajas de un pulso bajo

Según los expertos de University of New Mexico, un pulso bajo en reposo hace que los ventrículos del corazón tengas más tiempo para llenarse de sangre y más tiempo para distribuir oxígeno y nutrientes a los músculos del cuerpo y del corazón. Al hacer esto con regularidad tu corazón está en mejores condiciones para llevar oxígeno y energía a los músculos que trabajan, tu pulso bajo hace que tu corazón sea más eficiente para satisfacer las necesidades circulatorias de tu cuerpo cuando estás en reposo.

El pulso bajo y su relación con la distancia

El ritmo cardíaco promedio de una persona en reposo es de 60 a 80 latidos por minuto. El pulso de un corredor de distancias parece disminuir a medida que recorren mayor distancia. En un estudio publicado en Journal of the American College of Cardiology, los investigadores descubrieron que, mujeres a finales de sus años 20, que corrieron alrededor de 60 millas durante una semana tuvieron una frecuencia cardíaca media en reposo de 45 latidos por minuto, mientras que las mujeres que corrieron 36 millas a la semana tenían una frecuencia cardíaca media de 53 latidos por minuto. Un tercer grupo de mujeres sedentarias tenía un pulso de reposo de 77 latidos por minuto.

Medir tu frecuencia cardiaca

El mejor momento para tomar tu frecuencia cardíaca en reposo es a primera hora de la mañana, antes de levantarse de la cama. Coloca tus dedos índice y medio en el cuello junto a la manzana de Adán, busca tu pulso y luego cuenta cuántos latidos sientes en un minuto. Si tu pulso es más alto de lo normal, podría significar que has estado entrenando muy duro y que tienes que tomarte un día libre y no correr. Puedes nadar o andar en bicicleta por un día para darle a tu cuerpo la oportunidad de recuperarse de los rigores de correr distancias.

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Escrito por jim sloan | Traducido por yarzeth ayala