La reinserción de los tubos de drenaje ótico en los niños

Los tubos de drenaje ótico son pequeños cilindros que se insertan quirúrgicamente dentro del tímpano para ventilar el oído medio y tratar las infecciones óticas y la acumulación de líquidos en el oído. Estos tubos no son permanentes; sin embargo, en algunos casos el niño puede necesitar una reinserción de los tubos si es que la patología original regresa o se desarrollan otros problemas.

Razones para reinsertar los tubos de drenaje ótico

La reinserción de un tubo de drenaje ótico en un niño normalmente se realiza porque la patología original que requirió la primera inserción ha regresado. La razón más común, tanto para la inserción inicial como para la reinserción de un tubo de drenaje ótico, es el desarrollo de otitis media con efusión. Este tipo de infección del oído medio implica la acumulación de líquido dentro del oído que no responde a la medicación y produce una importante pérdida de la audición en el oído afectado. La otitis media aguda recurrente, una patología en la que la infección del oído medio regresa luego del tratamiento inicial, también puede requerir la reinserción de un tubo de drenaje. Si cualquiera de las dos patologías anteriores producen problemas de audición o dificultad en el habla a causa de la pérdida de la audición, este es un indicador de que es necesaria una reinserción.

Reinserción y curación

El procedimiento para la reinserción de los tubos de drenaje ótico en un niño es relativamente simple y presenta relativamente pocas complicaciones, tanto como resultado de la inserción inicial como de la reinserción. En algunos casos, el tiempo de curación de la reinserción es mayor que el de la primera inserción. Sin embargo, este no siempre es el caso, y algunos niños en realidad pueden curarse más rápidamente luego del primer procedimiento.

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Escrito por martin hopp, md
Traducido por paula santa cruz