Reglas de seguridad para niñas en las iglesias

Muchas familias ven la iglesia como un santuario para los adultos y los niños, pero no todo el mundo se rige por el mismo comportamiento en su casa como en el culto. Una de las preocupaciones más grandes es permitir que tu hija esté sin supervisión con miembros adultos de tu congregación que podrían estar abusando de ella. Al seguir las reglas de seguridad y asegurarte de que tus clérigos tomen en serio la seguridad de los niños, puedes estar seguro de que la iglesia es un lugar seguro y espiritual para todos los miembros de tu familia.

Supervisión constante

Permitir que tu hija recorra pasillos, vaya al baño sola y pase tiempo sin supervisión mientras adoras, podrías estar poniendo a tu pequeña en riesgo. Si tu niña necesita ir al baño o está pasando de un entorno de la capilla a un salón de clases, quédate con ella. De esta manera, sabes con quién está y que está segura cuando se mueve alrededor del edificio.

Clases abiertas

Si tu hija asiste a la escuela dominical u otra parte centrada en el menor de los servicios de la iglesia, insiste en que tu institución congregue una política de aula abierta. Las puertas de las habitaciones utilizadas para la enseñanza de los niños deben permanecer abiertas, así los padres pueden asomarse o ver a sus hijos cuando quieran. Un profesor que insiste en tener una puerta cerrada debería levantar una bandera roja para la seguridad infantil. Disfruta de una política de puertas abiertas también. Asiste a clases o camina por allí cada 10 ó 15 minutos para ver a tu hija.

Control de los adultos

Los niños están a menudo alrededor de los adultos en la iglesia y necesitas asegurarte de que esos adultos son dignos de confianza. Nunca permitas que tu hija esté con un adulto por su cuenta. De hecho, hacer que los maestros, pastores y otros adultos trabajen en parejas en la interacción con los niños es una buena idea. Tu iglesia también debe manejar un fondo regular y verificar las referencias de los adultos que trabajan con niños en una guardería, escuela dominical o capacidad de instructor. Haz un punto para llegar a conocer a los instructores de tu hija y los otros adultos con quienes interactúa cuando te diriges a la iglesia.

Hablar con los niños

Una de las mejores maneras de mantener segura a tu hija en la iglesia es hablar sobre las reglas de seguridad antes de tus servicios de adoración. Dile a tu niña lo que debe esperar y cómo reaccionar en caso de que un adulto u otro niño le haga sentir incómoda. Recuérdale a tu hija que puede decirte todo lo que sucede en la iglesia y que no te enojarás y además las reglas del instituto para mantenerse juntos cuando se está en el edificio. Preparar a tu hija significa poner a tu familia en el control de la seguridad cuando se está en un ambiente de la iglesia.

Más galerías de fotos



Escrito por kay ireland | Traducido por enrique alejandro bolaños flores