Las reglas para los niños pequeños en un avión

Los niños pequeños y los viajes no siempre van de la mano, y viajar en un avión puede parecer menos como una forma rápida de llegar a tu destino y más como un desastre esperando a suceder. Las largas filas en el aeropuerto, los asientos abarrotados en el avión y la duración del vuelo, pueden hacer que mejor desees tomar una "vacaciones en casa". Viajar con tu niño en un avión puede ser mucho más fácil si sabes las reglas para hacer que todo el proceso marche sin problemas.

Seguridad

Antes de siquiera pensar en subir al avión, lo primero que tienes que hacer es pasar a través de ese temido punto de seguridad. Si bien es probable que estés de acuerdo con que la seguridad es necesaria para proteger a todos en el avión, puede ser difícil con un niño pequeño. Asegúrate de tener lista tu identificación y la de tu niño. No todas las líneas aéreas requieren la identificación de los niños para los viajes nacionales, pero muchas sí, así que es mejor tenerla a la mano. Por lo general, un certificado de nacimiento es suficiente, o un pasaporte si estás viajando internacionalmente. Una vez que hayas presentado la identificación, tendrás que pasar por el proceso de revisión. Los niños de 12 años o menos no tienen que sacarse los zapatos en el control de seguridad. Si estás empujando a tu hijo en un coche de bebé, tendrás que sacarlo y poner el coche a través de la máquina de rayos X, así como las frazadas, los juguetes, los asientos de automóviles, las mochilas o bolsas de pañales.

Asientos

Los niños de 2 años o más requieren su propio boleto para abordar un avión. El lugar más seguro para tu niño durante el vuelo se encuentra en un sistema de retención infantil (SRI), aprobado por la Federal Aviation Administration. Este es un asiento de seguridad para niños con un respaldo rígido que puede ser utilizado en aviones y vehículos motorizados. Revisa el asiento de tu hijo para ver si está marcado "aprobado por la FAA." Si no lo está y lo traes contigo, puede que tengas que facturarlo como equipaje. Aunque no es necesario que tu hijo se siente en un SRI, es muy recomendable. Este asiento ayuda a proteger a los más pequeños durante una emergencia o turbulencia en vuelo. Si tu niño pesa entre 20 y 40 libras, el SRI ​​debe ser orientado hacia adelante, pero si pesa más de 40 libras, la FAA recomienda que se siente en un asiento normal y que use el cinturón de seguridad del avión

Hora del refrigerio

La mayoría de los niños no pueden estar dos minutos sin pedir un refrigerio, así que esperar a que el tuyo permanezca sentado en un vuelo completo sin algunas galletas de queso o una barra de granola es simplemente absurdo. Afortunadamente, puedes cargar un máximo de golosinas para mantener ese pequeño estómago lleno durante el vuelo. La comida no es un problema, pero los líquidos son de preocupación durante el vuelo. Las reglas de la Transportation Security Administration establecen que "todos los líquidos, geles y aerosoles deben estar en recipientes de 3,4 onzas (100 ml) o más pequeños, y empacados en una bolsa zip-top de un cuarto". Una bolsa de éstas le es permitido a cada pasajero llevar en el avión. Afortunadamente, la TSA flexibiliza las reglas cuando se trata de niños. Te es permitido llevar más líquidos como: leche materna, fórmula o jugo en el avión si viajas con niños pequeños, así que lleva lo que pienses que necesitarás para alcanzar tu destino. También puedes llevar medicamentos líquidos en el equipaje de mano que puedan ser necesarios para ti o para tu hijo. Y si tu niño sigue amamantando, no te preocupes por darle de lactar en el avión. Es perfectamente legal y dentro de las reglas.

Otras consideraciones

Las reglas formales de volar con un niño no son las únicas que deben tenerse en cuenta antes de abordar el avión. Asegúrate de ir preparada. A los niños pequeños les gusta explorar, y se aburren fácilmente sentados en un solo lugar. Lleva un montón de juguetes para mantener a tu pequeño ocupado, pero ten en cuenta que los demás pasajeros apreciarán si dejas el ruidoso camión de bomberos en casa. Si tienes un niño conocedor de la tecnología, descarga un montón de juegos y aplicaciones a tu teléfono inteligente o tableta para mantenerlo ocupado, pero asegúrate de esperar hasta que el piloto indique que es permitido utilizar los dispositivos móviles. Y si eres el único adulto volando con un niño o niños pequeños, no dudes en pedir ayuda. No tienes que ser súper mamá y tratar de cargar un bebé, el coche y muchas maletas por todo el aeropuerto. El personal del aeropuerto o de la aerolínea y los funcionarios de la TSA estarán generalmente más que felices en ayudarte, ya sea que se trate de pasar por la seguridad o ser ubicada en tu asiento. Y por último, no te olvides de que los niños siempre serán niños. Ellos lloran y gritan, y hacen popó en los pañales; y volando en un avión no es una excepción. Lo único que puedes hacer es estar preparada y tratar de tomarlo con calma.

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Escrito por kimbry parker | Traducido por erick montesdeoca