Reglas para discutir frente a los niños

Algunos expertos creen que no se debe discutir nunca frente a los niños. En la realidad, los integrantes de las familias discuten unos con otros y la mayoría de los padres no pueden esperar hasta que los hijos estén en la cama para discutir. Algunas formas de discutir de los padres son muy hirientes para sus hijos. Recordar algunas reglas básicas ayudará a los niños a sentirse seguros incluso cuando los padres discutan.

Espera

En la edición de verano del año 2012 de la revista Baltimore Law School, "Unified Family Court Connection", la abogada Jenny Schulz (fundadora y directora ejecutiva de Kids First Law Center) le aconseja a los padres que están lidiando con un divorcio que reduzcan todo tipo de conflicto frente a los niños. En otras palabras, espera discutir cuando los niños no estén mirando y escuchando. Cuando la estructura familiar esté cambiando, debe haber estabilidad por el bien de los hijos. Schultz también señala que incluso en divorcios altamente conflictivos los abogados de ambas partes pueden ser determinantes para buscar los momentos y lugares apropiados para que sus clientes traten sus diferencias y eviten discutir frente a los hijos.

Resolución

Para padres con matrimonios intactos o relaciones comprometidas, discutir frente a los hijos puede tener resultados sanos. El Dr. Gregory Ramey, psicólogo infantil del Dayton Children's Medical Center, señala que los niños saben que la gente discute y los padres pueden darles el ejemplo de cómo manejar las diferencias de manera correcta. Una advertencia que les da a los padres es resolver el conflicto o hacer las paces frente a los niños. No dejes discusiones en el aire. Los niños pueden aprender al observar a sus padres discutir y hacer las paces que es normal y saludable tener diferencias y que sin importar eso todos aún se aman.

Emociones

Puede parecer obvio que los padres no deben gritar, levantar la voz, arrojar cosas o insultarse frente a los niños, pero a veces estos comportamientos nocivos están presentes de manera más sutil y atenuada. Jane Schaaf y David Riley, educadores en asuntos familiares de los Family Living Programs de la University of Wisconsin Extension, destacan que simplemente estar altamente angustiado a nivel emocional o decir cosas malas sobre el otro padre en tono discreto es hiriente para los niños. Si los padres deben discutir frente a los niños, es mejor pensar bien las palabras que se dicen y no permitir que las emociones se intensifiquen. Que un padre llore frente a su hijo puede ser muy perjudicial para el bienestar de él.

Nunca involucres a los niños

Kathleen Olson, educadora en relaciones familiares de la University of Minnesota Extension, les recuerda a los padres que nunca deben involucrar a sus hijos en sus discusiones. Los niños nunca deben sentir que tienen que ponerse del lado de uno de ellos o meterse en la discusión. Si el niño se involucra en la discusión es probable que esté estresado y esté intentando que sus padres dejen de discutir. En esta instancia es mejor dejar la discusión para luego. Céntrense en el niño y asegúrense de que sepa que ambos lo aman.

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Escrito por samantha hanly | Traducido por noelia menéndez