Reglas del salón de clases para los niños

A diferencia de la mayoría de los adultos que pueden modificar su comportamiento en función del tiempo y el lugar, los niños generalmente no tienen un filtro que los ayude a diferenciar entre los comportamientos aceptables e inaceptables. Las reglas de comportamiento en el aula establecen límites que ayudan a los niños a ser más conscientes de sus propias acciones y del impacto que tienen sobre los demás.

Reglas de comportamiento en el aula en general

Las reglas de comportamiento en el aula son un conjunto de pautas de comportamiento diseñadas para dar a los niños una comprensión clara de lo que pueden o no pueden hacer dentro del contexto del salón de clases. Las reglas ayudan a establecer patrones predecibles de comportamiento para apoyar la seguridad y maximizar el potencial de aprendizaje. Sin reglas para regir la conducta del estudiante, los maestros probablemente tendrán dificultades para mantener el orden en el aula, lo que podría poner en peligro la seguridad y la productividad en el entorno de aprendizaje.

Elaboración de normas de comportamiento en el aula

La elaboración de un conjunto adecuado de normas de comportamiento en el aula es un componente crucial del plan de gestión de la clase de un maestro. Si bien las reglas exactas varían según la configuración particular y discreción individual del profesor, la clave es centrarse en las normas generales de conducta para guiar el comportamiento del estudiante a lo largo de cualquiera de las actividades en el aula. Toma la edad y el nivel de madurez de los alumnos en cuenta al momento de elaborar las normas de comportamiento en el aula para garantizar la claridad y la equidad. Para obtener los mejores resultados, limita las normas a no más de cinco, explica cada regla de la manera más clara posible y expresa cada regla en forma de una declaración positiva. Un ejemplo de las normas de comportamiento en clase podría incluir una o más de las siguientes reglas: 1. Sigue las instrucciones. 2. Respeta a tus compañeros de clase y tus profesores. 3. Mantén las manos, pies y objetos cerca de ti mismo.

Elabora consecuencias

Las reglas sin consecuencias por romperlas no pueden ser nada más que meras sugerencias. La elaboración de consecuencias o sanciones adecuadas por no seguir las reglas es tan importante como la elaboración de las normas mismas. La clave para el desarrollo de los resultados que induzcan a los estudiantes a abstenerse de romper las reglas es elegir consecuencias que son fáciles de aplicar y poner en práctica constantemente cuando sea necesario. Algunos ejemplos de las consecuencias por violar las reglas de la clase pueden incluir llamar al tutor del alumno infractor o revocar privilegios valiosos, como el tiempo de recreo.

Procedimientos de la clase frente a las normas de comportamiento

Aunque algunos pueden ver los procedimientos y reglas de conducta en el aula como intercambiables, hay una distinción significativa entre ellos. La mayor diferencia entre los procedimientos y las normas de comportamiento en el aula es la especificidad. Los procedimientos de la clase esbozan las expectativas de comportamiento de los estudiantes durante las actividades específicas, como la respuesta a las preguntas generadas por los maestros o la transición de una actividad a otra. Las reglas de comportamiento en clase, por el contrario, son las normas generales de conducta que rigen la conducta de los estudiantes en todo momento y en cualquier tipo de actividad. Para que obtengas los mejores resultados, establece reglas y consecuencias antes de los procedimientos y garantiza que todos los procedimientos están correctamente alineados con las reglas de la clase.

Consejos

Tomando las edades de los alumnos y el nivel de madurez en cuenta, revisa las reglas de comportamiento en el aula junto con sus correspondientes consecuencias, y trata de que los estudiantes discutan por qué esas reglas son importantes y cómo van a ayudar a crear un ambiente de aprendizaje más exitoso. Haz cumplir las reglas y consecuencias consistentemente. Asegúrate de que las reglas y las consecuencias correspondientes estén alineadas con las expectativas y políticas de toda la escuela.

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Escrito por kristina de la cal | Traducido por sandra magali chávez esqueda