Cómo reducir las posibilidades de experimentar un golpe de calor durante el ejercicio

Cuando te esfuerzas físicamente durante el ejercicio, el cuerpo genera calor y la temperatura corporal interna aumenta. El sistema de enfriamiento natural del cuerpo se activa y comienzas a sudar. Por lo general, a medida que el sudor se evapora, la temperatura corporal se estabiliza y permanece a un nivel aceptable. Lamentablemente, no siempre funciona de ese modo. Si el hipotálamo no es capaz de mantener la temperatura regulada, tu cuerpo se puede calentar demasiado, lo que provoca enfermedades relacionadas con el calor, como el agotamiento por calor y el golpe de calor, como indica el University of Maryland Medical Center. Durante el ejercicio, puedes tomar medidas para evitar que el cuerpo se caliente de manera excesiva.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Vestimenta para hacer ejercicio con absorción de humedad
  • Una botella de agua

Instrucciones

  1. Bebe dos vasos de agua aproximadamente 30 minutos antes de comenzar el programa de ejercicios para mantenerte hidratado durante la actividad física.

  2. Consulta el clima antes de hacer ejercicio al aire libre. Si se pronostica un día extremadamente cálido o húmedo, realiza actividad física durante la mañana o la noche cuando las temperaturas desciendan o cambia de planes y entrena bajo techo.

  3. Vístete para mantenerte fresco. La ropa liviana, holgada, de colores claros y con absorción de humedad te ayudará a expulsar el sudor del cuerpo y permitirá que se evapore para que te enfríes. Evita los materiales de algodón que retienen la humedad y tardan en secarse. En realidad, estos materiales atrapan el calor del cuerpo y hacen que se caliente demasiado.

  4. Lleva agua contigo en todo momento. A medida que sudas, el cuerpo pierde líquidos y puedes deshidratarte. La deshidratación evita que el cuerpo regule la temperatura del modo correcto y puedes tener una tempreatura demasiado alta. Bebe agua cada unos minutos a fin de reponer los líquidos perdidos.

  5. Presta atención a las señales de un problema inducido por calor. Síntomas tales como los mareos, dolor de cabeza, debilidad, calambres musculares y náuseas pueden indicarte que padeces una enfermedad relacionada con el calor. Si comienzas a sentirte mal durante el ejercicio, suspende la actividad que estés haciendo y enfríate en un ambiente interior fresco o moja tu piel con agua.

Consejos y advertencias

  • Evita beber alcohol antes del ejercicio ya que podrías padecer deshidratación.
  • Si planeas hacer ejercicio durante un período de tiempo prolongado, considera llevar contigo una bebida de electrolito para reponer el sodio, potasio y cloro a medida que tu cuerpo los expulsa del organismo a través del sudor. Esto te ayudará a regular la temperatura corporal.
  • Aclimátate a las temperaturas cálidas al intensificar gradualmente tu rutina de ejercicios cuando entrenes al aire libre en días cálidos.
  • El agotamiento por calor puede convertirse rápidamente en un golpe de calor si no tomas las medidas necesarias para refrescarte. El golpe de calor puede poner en riesgo la vida. Si adviertes cambios en el nivel de conciencia, enrojecimiento en la piel o falta de sudoración, llama al 911 de inmediato.

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Escrito por laura williams | Traducido por valeria d'ambrosio