Reducir los gastos con adolescentes

Como padre, es natural que quieras darle a tu hijo el mejor estilo de vida posible. Sin embargo, la pérdida de tu empleo, deudas excesivas o emergencias médicas pueden requerir que reduzcas tus gastos con el fin de garantizar la seguridad financiera de tu familia. Ayudar a tu hijo a adaptarse a no tener su coche, a cambiar su plan de telefonía celular por uno más bajo o a mudarse a una casa más pequeña en otro distrito escolar no será fácil, pero es factible si tratas a tu hijo con respeto y lo incluyes a participar activamente en el proceso de reducción de gastos.

Discute tus razones para reducir gastos

Por lo general, los padres restringen la información financiera de la familia a los niños, pero los adolescentes son lo suficientemente maduros como para manejar una explicación honesta de por qué es necesario reducir gastos. Kiplinger, una fuente de referencia de información financiera personal, recomienda que muestres a tu hijo cómo sus gastos mensuales se reflejan en tus ingresos y buscar maneras de reducirlos. Cuando los adolescentes sienten que tienen participación en el proceso de toma de decisiones, son más propensos a aceptar el resultado.

Apela a la consciencia ecológica de tu hijo

La reducción de gastos podría ser más fácil de manejar para tu hijo si relacionas algunos de esos sacrificios en términos de un estilo de vida más ecológico. Por ejemplo, explícale que la EPA dice que los vehículos de motor generan casi la mitad de los compuestos orgánicos volátiles que forman el smog (VOCs en inglés), aproximadamente la mitad de las emisiones de contaminantes tóxicos del aire y más de la mitad de las emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) en los Estados Unidos. Al caminar, andar en bicicleta o tomar el autobús, él hace la diferencia y es parte de las soluciones en favor del planeta.

Anima a tus hijos a que colaboren

Si hay algo en lo que puede ayudar tu hijo y no se sentirá mal, es en colaborar adquiriendo un trabajo temporal para ayudar con los costos de mantenimiento del hogar. Trabajar entre 10 y 20 horas por semana durante las vacaciones escolares o en los meses de verano puede darle dinero suficiente a tu hijo para pagar su propio teléfono celular o los costos de una actividad extracurricular cara como ser porrista. Un trabajo a tiempo parcial crea responsabilidad y ayuda a gestionar el tiempo, lo que hará que la transición a la vida después de la secundaria sea más fácil.

Ayuda a tus hijos a adaptarse a los cambios

Mudarte a una casa más pequeña en una zona menos cara mientras tu hijo está en la escuela secundaria es probablemente la parte más difícil de reducir gastos. Si es posible, haz la transición más fácil para tu hijo haciendo la mudanza durante los meses de verano, en lugar de hacerlo durante el año escolar. En Psych Central, Marie Hartwell-Walker, Ed.D. dice que probablemente sea mejor considerar la posibilidad de que tu hijo se quede con un amigo o familiar de confianza para terminar el año escolar, si te ves obligado a hacer una mudanza a mediados de año. Tener tiempo para terminar el año escolar minimiza las interrupciones académicas y le da a tu hijo una forma de cierre emocional.

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Escrito por dana hinders | Traducido por mario francia