Cómo recuperarse de los intensos calambres en las piernas al correr

Los calambres en las piernas suelen ser provocados por el uso excesivo, los esguinces musculares y la deshidratación. Correr demasiado rápido y sin el entrenamiento o el calentamiento suficientes puede provocar calambres en los muslos y las pantorrillas. Aunque la mayoría de los calambres no son graves, pueden provocar caídas y otros accidentes, lo que te colocaría en riesgo de padecer una lesión seria. Los calambres frecuentes que no responden a los tratamientos caseros ni a las medidas preventivas o que interfieren con tu movilidad requieren atención médica.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Compresas frías
  • Antiinflamatorios no esteroideos

Instrucciones

  1. Deja de correr y trasládate a un lugar donde puedas descansar y estirar de manera segura. Camina hacia a tu casa si estás al aire libre o siéntate su corres en una cinta de interiores.

  2. Estira la pierna afectada frente a ti y tira el dedo pulgar hacia arriba en dirección a la rodilla. Esto ayudará a aliviar los calambres en la pantorrilla, el más común entre los atletas.

  3. Masajea los músculos acalambrados de la pierna con una presión suave para relajarla y acelerar la recuperación del calambre. Si adviertes que el dolor aumenta, suspende el masaje de inmediato.

  4. Aplica directamente una compresa fría en los músculos afectados para reducir el flujo sanguíneo, prevenir los moretones y el daño adicional y relajar los músculos. Deja actuar durante 15 a 20 minutos y repite cada una hora hasta que el calambre desaparezca por completo. No apliques hielo sobre la piel expuesta; si lo haces, puedes dañar la piel.

  5. Alivia los músculos acalambrados de la pierna con una ducha o un baño calientes una vez que haya cesado el dolor inicial. Deja que el agua de la ducha corra por los músculos afectados o sumérgete en un bañera caliente durante 15 minutos. Una almohadilla eléctrica también puede ser útil.

  6. Bebe una abundante cantidad de agua durante y después del ejercicio y usa una solución rehidratante si sudas de manera excesiva o crees que el calambre pudo ser provocado por la deshidratación.

  7. Toma antiinflamatorios no esteroideos, como naxopreno o ibuprofeno, si el dolor en los músculos persiste una vez que ha cesado el calambre. Si los medicamentos de venta libre no son lo suficientemente efectivos para controlar el dolor, consulta a un médico. El dolor intenso podría indicar una lesión muscular que necesita tratamiento profesional.

  8. Descansa los músculos afectados hasta que el color desaparezca. Esto puede llevar varios días. Mientras tanto, puedes continuar entrenando otros grupos musculares. Retoma la actividad cuando te recuperes por completo.

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Escrito por sandra ketcham | Traducido por valeria d'ambrosio