Recuperación de una salpingo-ooforectomía bilateral

Una salpingo-ooforectomía bilateral es el término médico para la extracción quirúrgica de ambas trompas de Falopio y los ovarios. Este procedimiento se puede realizar utilizando diferentes técnicas quirúrgicas para tratar una variedad de condiciones ginecológicas. Tu recuperación depende de la causa de la cirugía y el tipo de operación que tuviste. La mayoría de los casos tardan entre cuatro y seis semanas en sanar completamente.

Tipos de cirugía

Lo primero a considerar a medida que anticipas la recuperación de una salpingo-ooforectomía bilateral es por qué se te extirparon los ovarios y las trompas de Falopio. Las condiciones cancerosas y no cancerosas pueden requerir diferentes técnicas de incisión y pueden producir síntomas que afectan tu recuperación y tu salud a largo plazo de diferentes maneras.

El mayor impacto en tu estado postoperatorio inmediato, sin embargo, es el tipo de cirugía que tuviste y el tipo de incisión, o incisiones, en el abdomen que tu médico te realizó. Por ejemplo, es posible que hayas tenido una o más incisiones verticales, que se hacen de arriba para abajo. Estas se pueden usar para crear una abertura lo suficientemente grande como para eliminar una masa de gran tamaño en los ovarios o para permitir el tratamiento quirúrgico para algunas formas de cáncer.

Si has tenido cirugía por hemorragia u otra condición benigna y los ovarios fueron removidos como parte de una histerectomía, el médico pudo haberte realizado una incisión horizontal, que se hace de un lado a otro. Esta es también la incisión que se hace comúnmente en cesáreas, un tipo de procedimiento de parto asistido quirúrgicamente. Las incisiones horizontales generalmente no causan tanto dolor durante la recuperación como las incisiones verticales.

Si tu médico te hizo una serie de pequeñas incisiones, te sometió a una cirugía laparoscópica. Este procedimiento utiliza una pequeña cámara o laparoscopio, para ayudar al trabajo médico dentro de la abertura limitada a los órganos internos. Este método se puede utilizar para tratar una serie de condiciones, incluyendo el cáncer, y es el tipo más fácil de incisión para recuperarse.

Consideraciones para la recuperación

Tómate con calma los primeros días después de la cirugía. Restringe tus actividades normales, pero no prolongues el reposo en cama. Pote en movimiento, es lo mejor que puedes hacer para ayudarte a recuperar la fuerza y ​​la condición física. Sigue todas las pautas indicadas exactamente. El dolor debe disminuir cada día.

Tu recuperación puede complicarse con los síntomas de la menopausia, tales como sofocos, sequedad vaginal y aumento de peso. Los cambios hormonales también pueden provocar la pérdida de la masa ósea, lo que contribuye a la osteoporosis, o huesos debilitados. Estos efectos pueden persistir mucho después de que te recuperes de la cirugía y pueden causar un impacto significativo en tu vida. Discute estas preocupaciones con tu ginecólogo, quien es un experto en anticipar y hacer frente a estos problemas.

Por último, si tu ooforectomía fue por cáncer, algunas complicaciones adicionales pueden obstaculizar tu recuperación. Asegúrate de hablar con el médico que efectuó la cirugía sobre cualquier inquietud que puedas tener. Recuperarte después de cualquier tipo de cirugía es difícil y, a veces, agotador. Date tiempo para regresar a tu estilo de vida normal. La paciencia es la clave para la recuperación de tu salud.

Más galerías de fotos



Escrito por jason d. hurt, md
Traducido por sofia loffreda