Recompensas tangibles e intangibles por el buen comportamiento en los niños

Los niños a menudo necesitan incentivos externos para darles la motivación necesaria para tener éxito. En tu esfuerzo por ayudar a tu hijo a adoptar buenos hábitos de comportamiento, considera utilizar recompensas tangibles e intangibles. Aunque son diferentes, ambos tipos de recompensas pueden ayudar a darle a los niños un empujón firme en la dirección correcta.

La sabiduría de las recompensas

Los niños a menudo aprenden más rápido y más fácilmente cuando los padres ofrecen recompensas por buen comportamiento, de acuerdo con el artículo de "Psychological Development in Early Childhood" (Desarollo psicológico en la niñez temprana) de la Universidad Estatal de California en San Marcos. A pesar de que recompensar el buen comportamiento puede parecer similar a la corrupción, un artículo del australiano psicólogo John Waring titulado "Rewards and Recognition" (Recompensas y reconocimiento) asegura a los padres que el uso de recompensas para motivar el buen comportamiento en los niños es significativamente diferente de sobornar a alguien para cometer un delito o de otro tipo de comportamiento negativo. Instituir un sistema de recompensas puede ser una manera efectiva de comenzar a centrarse en los comportamientos positivos en lugar de dar tiempo y energía a los comportamientos no deseados.

Recompensas internas vs. externas

A medida que los padres consideran las recompensas, hay dos tipos diferentes de éstas que se pueden utilizar para motivar la conducta, de acuerdo con la Universidad Estatal de California, San Marcos. Las recompensas externas son recompensas que un niño puede recibir, originalmente separada del niño. Las recompensas externas incluyen tanto recompensas tangibles e intangibles. Las recompensas internas se originan en el interior del niño e incluyen sensaciones de gran alcance, tales como una sensación de logro y de orgullo personal en un logro.

Recompensas tangibles

Las recompensas tangibles son los elementos que puedes agarrar, ver o tocar. Ejemplos de recompensas tangibles incluyen juguetes, dulces, pegatinas, un paseo a un parque de atracciones o un viaje al cine. Los niños suelen responder positivamente cuando se les ofrece recompensas tangibles por un buen comportamiento, ya que les ayuda a centrar su esfuerzo y energía para recibir la recompensa. Para ayudar a tu hijo a mantener el impulso y el progreso, ofrece recompensas tangibles diarias para los niños en edad de preescolar y para los niños pequeños, y por lo menos semanalmente para los niños mayores.

Recompensas intangibles

Junto con las recompensas tangibles, proporciona recompensas intangibles continuas para ayudar a tu hijo a mantenerse motivado y con energía. Ejemplos de recompensas intangibles incluyen elogios verbales, sonrisas, palmadas en la espalda, abrazos, atención extra y privilegios especiales. Un sistema eficaz para alentar a los niños podría incorporar recompensas tangibles especiales que el niño gane en determinados momentos, con recompensas intangibles agregadas continuamente para mantener al niño motivado y con energía.

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Escrito por kathryn hatter | Traducido por enrique pereira vivas