¿Cuál es la recompensa más grande de la crianza de los hijos?

La limpieza, los gritos, las rabietas, las lágrimas, todo hace que te preguntes: "¿Por qué tuve que convertirme en padre?". Criar a los hijos no es una tarea fácil. No sólo tienes que controlarlos día a día, también debes convertirlos en los adultos responsables, éticos que deseas que sean. Aunque esto puede ser un trabajo duro, la recompensa puede ser inconmensurable.

El amor

Desde la primera vez que ves los ojos de tu pequeño recién nacido hasta la primera vez que dice las palabras "te amo" y la desesperación cuando se cae en la escuela por primera vez, el amor incondicional que tu hijo tiene por ti es sin duda la mayor recompensa de ser padre. La columnista Anna Quindlen expresa esto en un artículo de "The New York Times" llamado The Best Part of Parenting. A cualquier edad y etapa, tus hijos te necesitarán, se apoyarán en ti y te entregarán su amor. Es la experiencia más poderosa que muchos tendrán en su vida.

La responsabilidad

Tener hijos es a menudo lo que obliga a los adultos a crecer. Cuando un pequeño depende de ti, ya no puedes salir toda la noche o tomar decisiones que afectarán tu vida de una manera negativa. Las influencias inmaduras y personajes sombríos muy probablemente serán ignorados ya que ahora tienes que proteger a tu hijo y nutrirlo. De esta manera, no sólo te ganarás la confianza y el amor de tu hijo, sino también un nuevo respeto por ti mismo. A veces tener un hijo puede ser el empuje que los adultos necesitan para empezar a tratarse mejor porque tienen que ponerse de pie y ser un ejemplo para alguien que va a entender nada más. Es importante mantenerlos a salvo, escribe Nancy Lund para Globalgazette.com. Nada puede igualar el dolor de un niño herido o perdido, ella dice.

El crecimiento

No sólo maduras cuando tienes y crías a un niño, sino también cuando ves como se convierte en adolescente. Y estas etapas son difíciles en sus diferentes formas, pero en general, el desarrollo de tu hijo te traerá alegría y orgullo, de acuerdo con Charlotte Latvala, que escribe para la sección de crianza de MSNBC. Ayudar a tu hijo a superar los retos a medida que crece año tras año, navegar las trampas sociales, te mostrarán lo inteligente y amoroso que es este ser que criaste. Educarlo en las cuestiones sociales y morales se vuelve una tarea importante, como lo fue enseñarle a caminar o usar el baño cuando comenzaste este trabajo de crianza.

La conexión

Los niños pueden ser los miembros más queridos de la familia. Pueden unir a los adultos, ayudando inconscientemente a suavizar cualquier drama en última instancia intrascendente. Irradian alegría y gozo cuando visitan a sus abuelos y la familia ampliada y alimentan la buena voluntad con el optimismo ingenuo y comportamiento alegre, según el sitio web Baby Centre. Incluso cuando se portan mal, los adultos que los rodean se unen para resolver el problema, para levantar al niño. El dicho, "se necesita una aldea para criar a un niño" se aplica al niño y a la aldea. Los niños unen a la gente como nada más puede hacerlo y la conexión a la red íntima puede ser invaluable.

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Escrito por darlena cunha | Traducido por barbara obregon