Recomendaciones de ejercicio para la osteoartritis

Las personas con osteoartritis deben enfrentar dolor, rigidez, deformidad y pérdida de movimiento en una o más articulaciones. Muchas personas con esta enfermedad temen que el ejercicio pudiera aumentar su padecimiento. Sin embargo, las 2012 Guidelines from the American College of Rheumatology (ACR) incluyen el ejercicio como una parte esencial y beneficiosa de un plan general de tratamiento para varios tipos de artritis, incluyendo osteoartritis. Estos planes de ejercicio deben ser individualizados según las necesidades, estilo de vida, habilidades y metas de la persona, y deben incluir ejercicios aeróbicos, de fuerza y ​​flexibilidad.

Plan individualizado

Las recomendaciones del ACR no especifican la frecuencia ni intensidad del ejercicio para personas con artritis. En cambio, hacen hincapié en la importancia de individualizar los programas de ejercicios. Factores como edad, salud general, estilo de vida, motivación, movilidad, condiciones de salud crónicas e índice de masa corporal influyen en el diseño de un programa de ejercicios individualizado. El tipo de artritis, las articulaciones afectadas, el nivel de dolor y la etapa de la enfermedad también son factores importantes. La revisión periódica y ajustes a un programa de ejercicio podrían enfocarse a mayor fuerza y ​​resistencia u otros cambios que influyan en la estructuración del programa.

Ejercicio aeróbico

El ejercicio aeróbico, también llamado entrenamiento cardiovascular, consiste en mover los músculos grandes del cuerpo de una manera sistemática que incremente el ritmo cardíaco y de respiración. Las directrices de la ACR publicadas en la edición de abril de 2012, de "Arthritis Care & Research" recomiendan encarecidamente que las personas con artritis de cadera o de rodilla bajen de peso si es necesario, y que participen en ejercicios aeróbicos, tanto en tierra como en el agua. Las actividades de bajo impacto, como caminar, nadar, ejercicios aeróbicos acuáticos, ciclismo, remo y entrenamiento en equipo elíptico, podrían ayudar a bajar de peso y mejorar el estado físico general sin causar daño articular. Comenzar despacio y dejar bastante tiempo para recuperarse entre sesiones es de gran ayuda cuando se inicia un programa de ejercicio aeróbico. El objetivo es trabajar hasta alcanzar un nivel moderado durante al menos 150 minutos a la semana en sesiones de al menos 10 minutos a la vez repartidos en varios días.

Entrenamiento de resistencia

La ACR recomienda ejercicios de resistencia para personas con artritis de la rodilla o la cadera para aumentar la fuerza muscular y apoyar las articulaciones. El objetivo general es realizar un conjunto único de 8 a 10 ejercicios de resistencia para la parte superior del cuerpo a una intensidad moderada de 2 a 3 veces a la semana, con bandas de resistencia, máquinas de gimnasio o pesas. Las personas mayores pueden preferir realizar más repeticiones con un peso inferior o realizar entrenamiento de resistencia en una piscina en lugar de en la tierra.

Ejercicios de flexibilidad

Estiramientos y ejercicios de rango de movimiento pueden ayudar a aliviar el dolor y la rigidez de la artritis y prevenir un mayor daño a las articulaciones. La ACR recomienda el estiramiento por lo menos 3 días a la semana, manteniendo cada estiramiento durante al menos 30 segundos. Ejercicios de rango de movimiento normalmente se llevan a cabo entre 5 y 10 veces al día, de acuerdo con las instrucciones del médico o fisioterapeuta. El yoga puede ayudar a mejorar la flexibilidad si se evitan posturas que causen demasiada presión sobre las articulaciones afectadas. Algunos estudios de yoga ofrecen clases diseñadas para personas con movilidad reducida, incluidas las personas con artritis.

Tai Chi

La directrices de la ACR recomiendan condicionalmente la práctica de tai chi para personas con artritis de rodilla, pero no para personas con artritis de cadera. Si se realiza correctamente, el tai chi puede ayudar a mejorar la flexibilidad, la postura, la amplitud del movimiento articular y el equilibrio sin dañar las articulaciones afectadas. Clases de tai chi diseñados específicamente para las personas con artritis pueden estar disponibles. Las rutinas regulares también pueden modificarse o realizarse estando sentado.

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Escrito por marcy brinkley | Traducido por sergio mendoza