Por qué rechinan los frenos de una bici

Las bicicletas son dispositivos mecánicos y pueden hacer ruidos variados y sonidos molestos. Una ocurrencia común y preocupante es encontrar un rechinido cuando presiones las palancas de freno. Los frenos probablemente funcionan bien, simplemente se tornan ruidosos. El entender cómo estos funcionan, las partes individuales y lo que puede hacer que rechinen, te ayudará a hacer ajustes. Un poco de ajuste es todo lo que tus frenos necesitan para dejar de rechinar.

Mecanismo de frenado

Los frenos varían según el diseño y el fabricante, pero los fundamentos son similares, ya sea que tengas de viga voladiza, de llanta o de varilla. El trabajo de los frenos es reducir la velocidad del movimiento de las llantas. Para ello, utilizan almohadillas que tocan la superficie y causan fricción. La diferencia en los sistemas de freno está generalmente en la acción de la palanca o de los componentes individuales. Independientemente de las causas de la acción, aún se necesita algo que toque la superficie de la llanta y disminuya el movimiento. Es por ello que cualquier sistema de frenado puede llegar a desarrollar un rechinido.

Almohadillas de freno

La almohadilla de freno es la parte que toca la llanta para detener la bici. La mayoría de éstas tienen una construcción de goma sostenida por una zapata de metal. El número de almohadillas puede variar según el diseño del freno. Cuando la almohadilla de goma toca la llanta, se produce la fricción para reducir la velocidad de rotación. Las almohadillas de freno son la fuente del rechinado. El sonido que se escucha es la almohadilla tocando la superficie de la llanta.

Cambiando las almohadillas

Los chirridos generalmente no afectan el funcionamiento del freno, pero puede ser una señal de que algo está fuera de lugar. Unos buenos frenos no deberían rechinar. Una causa probable del ruido son los años. Las almohadillas viejas se desgastan y los rechinidos son un signo de que debes reemplazarlas. El primer paso cuando los frenos comienzan a rechinar, es verificar las almohadillas. Asegura la bicicleta en una superficie sólida y observa la rueda trasera. Debes ver un componente en forma de U, envuelto en la parte superior de la llanta. Examina los extremos de goma. Estos son las almohadillas. Si las se ven gastadas o lisas de un lado, cámbielas.

Ajuste en punta

En punta es un término que describe la forma en que las almohadillas de freno deben tocar la llanta. Cuando presionas la palanca de freno, las almohadillas tocan primero en el frente. La parte frontal de la almohadilla es la más cercana al asiento de la bici. Las almohadillas que no están hacia adentro rechinarán. Si las almohadillas pegan en la superficie plana, al contrario de este, ajústalas. El ajuste dependerá del sistema de frenos. En la mayoría de los casos, se gira un tornillo o tuerca para aflojar la zapata de freno; pulsa sobre la parte delantera de la zapata para alterar el ángulo y vuélvela a apretar. Da un paseo para probar la bici. Si la parada es demasiado abrupta, el ángulo está demasiado apretado, dado que la almohadilla frontal está demasiado cerca de la llanta. Afloja la zapata de freno de nuevo y mueve hacia atrás un poco la parte delantera de la almohadilla. Puede llevarte varios intentos obtener la posición correcta de en punta. Una vez que el ángulo sea correcto, los chirridos se detendrán.

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Escrito por darla ferrara | Traducido por ana karen salgado beltrán