Recetas amish para la artritis

Los remedios caseros amish pueden aliviar el dolor.

En la cultura Amish, el ginseng se prepara en tinturas, infusiones, o se come entero, y se cree que promueve el bienestar general.

La salud y el bienestar son temas importantes en la comunidad Amish, y por ello, los remedios caseros son una parte importante de su cultura. Su periódico semanal, The Budget, contiene el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades en informes extensos y detallados. Antes de la medicina moderna, mucha gente se basaba en una variedad de cataplasmas, infusiones, tinturas, y tónicos para tratar todo, desde la infertilidad hasta un resfriado común. Estos tratamientos complementarios todavía prosperan en las comunidades Amish de hoy -las mismas hierbas y plantas que se han utilizado en la medicina tradicional Amish ahora se encuentran en los suplementos de todo el mundo. Algunas pomadas para aliviar el dolor se comercializan como originarias de esta cultura. Sin embargo, aunque los amish viven una vida predominantemente apartada de la sociedad moderna, han adoptado algunas prácticas médicas y terminología modernas, según el libro "American Folk Medicine: A Symposium (La medicina casera estadounidense: un simposio)". Varios almanaques amish defienden los beneficios de las hierbas medicinales y otros remedios naturales para un sinnúmero de problemas de salud, incluyendo la artritis. Según la enciclopedia anabaptista menonita global en línea (GAMEO, por sus siglas en inglés), algunos Amish han pasado una semana entera sentados en minas de uranio abandonadas para controlar el dolor de la artritis. Si bien los médicos no recomiendan los tratamientos esotéricos, las investigaciones muestran que ciertos remedios caseros pueden causar un alivio para los que sufren de esta enfermedad.

Las cerezas

Un enfoque basado un poco más en la evidencia, y más seguro que pasar un rato en una mina, consiste en añadir un poco de jugo de cerezas a tu dieta. El uso de las cerezas como un remedio casero para el dolor de la artritis se ha expandido en todo el mundo durante décadas, y la investigación científica sugiere que puede tener alguna validez.

En un estudio publicado en 2004, los investigadores del Servicio de Investigación Agrícola (ARS, por sus siglas en inglés), la dependencia de investigación del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), reclutaron a 10 mujeres sanas de 22 a 40 años y se les pidió que se abstengan, durante dos días, de comer alimentos con alto contenido en antioxidantes, como las fresas, el té y el vino, debido a sus efectos anti-inflamatorios en el cuerpo. Después de evaluar su sangre y orina, se les pidió a las voluntarias que comieran una gran porción de las cerezas para el desayuno. Luego, la sangre y la orina fueron analizadas de nuevo en las próximas cinco horas.

Los investigadores encontraron que los niveles de plasma sanguíneo de urato (un precursor del ácido úrico que se acumula en las articulaciones y causa dolores asociados con la gota) se redujeron significativamente. Por el contrario, la cantidad de ácido úrico de los voluntarios en esas mismas cinco horas aumentaron, lo que sugiere que las cerezas fueron efectivas en evitar la acumulación del ácido úrico.

En otro estudio realizado por investigadores del Centro Médico de la Universidad de Boston, de 633 participantes diagnosticados con gota, comiendo por lo menos 10 cerezas al día, se redujo el riesgo de ataques recurrentes de asma causado por la gota en un 50%. Del mismo modo, los investigadores de la Escuela Médica Robert Wood Johnson encontraron una reducción del 50% en los brotes de gota cuando los participantes del estudio tomaron una cucharada de extracto de cereza ácida dos veces al día durante cuatro meses.

Las cerezas han demostrado, también, ser útiles en el manejo de los síntomas de la osteoartritis. Unos 53 voluntarios reportaron una mejoría significativa en su nivel de dolor, rigidez y movilidad cuando se les pidió beber dos botellas de 8 onzas de jugo de cereza ácida todos los días durante seis semanas. Por desgracia, el alivio de los síntomas desapareció con el tiempo, una vez que las personas dejaron de consumir el jugo de cereza.

Hasta el día de hoy, no existe una dieta de cereza o jugo de cereza recomendada, sino un elixir inspirado en la tradición de la medicina casera que puede ayudar, al menos temporalmente. Trata de añadir dos cucharadas de concentrado de cereza ácida en 8 onzas de agua tibia todos los días para ver si tus síntomas mejoran.

El ginseng

Los amish han utilizado las hierbas para tratar una variedad de enfermedades, incluyendo la artritis. En la cultura Amish, el ginseng se prepara en tinturas, infusiones, o se come entero, y se cree que promueve el bienestar general. Si bien existe poca evidencia científica que apoye estas afirmaciones, la evidencia anecdótica sugiere que el ginseng puede utilizarse para estimular el sistema inmunológico, combatir el estrés y la fatiga, controlar la presión arterial, el colesterol, y aumentar la energía.

Un estudio realizado en la Universidad Yonsei de Odontología en Seúl, en Corea del Sur, analizó el extracto de saponina del ginseng rojo (RGSE), contra los síntomas de la artritis, en ratones. Se encontró que 10 miligramos al día reducen los síntomas de artritis, lo que lleva a los investigadores a concluir que el RGSE puede ser beneficioso para ayudar a aliviar la artritis en los seres humanos.

Las aguas termales

La inmersión en agua caliente durante un largo tiempo ha sido utilizada para aliviar el dolor y la inflamación. Muchos amish con acceso a aguas termales han utilizado baños largos para tratar una variedad de dolencias, incluyendo el dolor crónico que causa la artritis. A diferencia de un baño caliente tradicional, las aguas termales aportan los minerales naturales que se encuentran en el suelo.

Un estudio publicado en el Scandinavian Journal of Rheumatology evaluó a 136 pacientes, con artritis reumatoide o espondilitis anquilosante (una enfermedad que causa inflamación y dolor duradero en las articulaciones y en la columna vertebral) que se sometieron a cuatro semanas de terapia en las aguas termales Tiberias en Israel . El estudio encontró que la mayoría de los pacientes (60%) tuvieron una mejoría significativa en sus síntomas.

Si no tienes acceso a una fuente de agua termal, se ha demostrado que un baño de 20 minutos de agua tibia con sales de Epsom alivia temporalmente el dolor de la artritis.

¿Los remedios caseros amish son los adecuados para mí?

Si bien algunas investigaciones apoyan el uso de remedios a base de hierbas o caseros para una variedad de dolencias, incluyendo el dolor y la inflamación de la artritis, siempre debes consultar con tu médico antes de añadir nuevos alimentos o suplementos a tu régimen de tratamiento. Algunas hierbas pueden tener interacciones negativas con ciertos medicamentos y pueden causar efectos secundarios potencialmente graves.

Sobre el autor

Eilender es profesor universitario y escritor de ciencias de la salud en Nueva Jersey.

Foto: Thinkstock/Comstock/Getty Images

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Escrito por elizabeth eilender, ms, rd, cdn
Traducido por sofia loffreda