Cómo recalentar costillas de res

Recalentar carne es tan fácil como llevarla en el microondas por un minuto o dos hasta que esté humeante y caliente en todas partes. Si bien esto puede ser una manera segura para recalentar las costillas de res, no es el método más eficaz para retener el sabor y la humedad de la carne. En su lugar, confía en tu horno o parrilla al aire libre para calentar tus costillas y podrás disfrutar de otra comida que esté protagonizada por un pedazo jugoso y sabroso de la carne.

Nivel de dificultad:
Moderadamente fácil

Necesitarás

  • Lámina de aluminio
  • Caldo o agua
  • Bandeja para hornear
  • Termómetro para carne

Instrucciones

    En el horno

  1. Precalienta el horno a 225 o 250 grados Fahrenheit. Una baja temperatura es necesaria para prevenir que las costillas se cocinen de más, pero aún así es lo suficientemente caliente para calentar las costillas.

  2. Coloca las costillas sobrantes en un pedazo de papel de aluminio. Envuelve el papel de aluminio sin apretar alrededor de la carne y agrega ¼ de taza o menos de agua. El agua evitará que las costillas se sequen mientras se calientan. Si prefieres, puedes usar caldo de carne en lugar de agua.

  3. Pon las costillas envueltas en papel de aluminio en una bandeja para hornear y coloca la bandeja para hornear en el horno precalentado.

  4. Calienta las costillas hasta que alcancen una temperatura interna de 165 F. Usa un termómetro para verificar la temperatura para asegurarte de que las costillas se calienten a fondo para que sean seguras para comer.

  5. Retira las costillas del horno y sírvelas inmediatamente.

    En la parrilla

  1. Precalienta una parrilla al aire libre a 225 a 250 F.

  2. Coloca las costillas de carne sobrantes en un pedazo de papel de aluminio y envuelve con fuerza. Utiliza una segunda pieza para ayudar a atrapar la humedad en el interior para que las costillas no se sequen mientras se están recalentando.

  3. Pon las costillas envueltas en papel aluminio en la parrilla, situándolas para que no estén puestas directamente sobre el fuego.

  4. Calienta las costillas hasta que alcancen una temperatura interna de 165 F. Usa un termómetro para carne para verificar que las costillas han llegado a esta temperatura. De lo contrario, las costillas sobrantes no son seguras para comer.

  5. Retira las costillas a la parrilla al aire libre y sírvelas inmediatamente.

Consejos y advertencias

  • Cambia el sabor de las costillas recalentadas reemplazando el agua o caldo con otros líquidos, como jugo de manzana o vino tinto.
  • Envuelve las costillas en un segundo trozo de papel de aluminio para reducir aún más el riesgo de que el líquido se escape.
  • Cepilla las costillas con salsa de barbacoa antes de recalentar. La salsa les sumará sabor, pero también ayudará a evitar que la carne se reseque.
  • No recalientes costillas después de tres o cuatro días en el refrigerador. Más allá de eso, la carne no es segura para comer, según la Universidad de Minnesota Extension.
  • No recalientes las costillas sobrantes en recipientes de plástico o en un recipiente tapado por una envoltura de plástico. Estos no son estables al calor y los productos químicos en el plástico pueden filtrarse en los alimentos o derretirse si la temperatura se calienta lo suficiente.

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Escrito por sara ipatenco | Traducido por andrés marino ruiz