La realidad sobre los desinfectantes de las manos

Cuando le quieres demostrar afecto a alguien, puede ser que toques a esa persona o sostengas su mano o su mejilla. De lo que se trata es de demostrar tu afecto, pero puedes, sin intención, propagar gérmenes que causan enfermedades. Mantener tus manos limpias es una de las formas más efectivas de prevenir la difusión de gérmenes y enfermedades, de acuerdo a los Centros del control y la prevención de las enfermedades. Como no siempre hay agua y jabón disponibles, los desinfectantes de manos fueron creados en 1966 para tener un segundo método de lavado.

Veamos de qué estás hecho

Para que sea efectivo, un desinfectante de manos debe tener por lo menos un 60% de alcohol; muchos de ellos contienen entre un 60 a un 65%, de acuerdo al Centro de venenos de Maryland. El alcohol que contienen es una forma de alcohol etílico, también conocido como etanol, o alcohol isopropílico. Generalmente tienen humectantes, como la glicerina, lo que ayuda a prevenir la sequedad de las manos y emolientes o humectantes, como el aloe vera, que reemplaza algo del agua que le quita el alcohol. Evita los desinfectantes para manos que contienen químicos duros, como la lejía.

Desacreditando al mito

Puedes pensar que los desinfectantes de manos son un método secundario para lavarte cuando no tienes agua y jabón, pero de acuerdo a John Hopkins Medicine, pueden ser más efectivos para deshacerte de los microbios de tus manos. Estos desinfectantes matan una variedad de patógenos que el jabón regular no mata. Estos patógenos incluyen a los hongos, el virus de la gripe, el HIV, la hepatitis B y las bacterias resistentes a las drogas, como la MRSA y la VRE. Pero, no se deshacen de todos los gérmenes y no son efectivos si las manos están muy sucias. Si puedes ver suciedad o aceite en la superficie de tus manos, debes lavarte con agua y jabón.

El momento apropiado

Los desinfectantes de manos son apropiados en la mayoría de las situaciones en que te debes, o se recomienda, lavar las manos. Puedes usar el desinfectante antes de preparar comidas, de comer y de sacarte o ponerte los lentes de contacto. También son efectivos después de ir al baño, tocar a animales, preparar la comida, sonarte la nariz, toser en tus manos o manejar la basura. Los trabajadores de la salud los pueden usar antes de tratar a las heridas, administrar medicamentos o insertar intravenosas.

Uso correcto

Para que un desinfectante sea efectivo, los debes usar correctamente. El Departamento de la salud pública de Connecticut recomienda aplicarlo directamente en la palma de la mano, asegurándote de que sea lo suficiente como para cubrir la superficie entera de las manos. Una vez aplicado frota las manos hasta que se haya absorbido y estén secas. No te enjuagues; permite que seque, se evaporará solo. Aunque pequeñas cantidades no causan daño si se lo ingiere, es mejor evitar el contacto con la boca o los ojos hasta que se haya evaporado.

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Escrito por elle paula | Traducido por adriana de marco