Reacomodar una articulación de cadera

La dislocación ocurre en el punto donde el muslo se encuentra con la cadera.

De acuerdo al conocimiento popular, el hueso del muslo está conectado al hueso de la cadera en el ser humano. Sin embargo, la genética y los eventos traumáticos conspiran de vez en cuando para hacer esta conexión más bien tenue. Las dislocaciones de cadera ocurren cuando tu hueso del muslo (o fémur) se desliza fuera de tu hueso de la cadera o acetábulo. Trata una dislocación de caderas como una emergencia, en un adulto o niño después de sufrir un trauma. Tu médico probablemente querrá consultar con un ortopedista, un profesional de la medicina que se especializa en el sistema musculoesquelético. La dislocación de cadera puede darse en todos los grupos de edad, incluyendo los niños, y puede ser muy dolorosa. Los tratamientos varían dependiendo de la severidad de tu lesión y de su causa.

Tipos de dislocaciones

Los médicos reconocen dos categorías de dislocación de caderas: nativa y de articulación total. En adultos, la dislocación nativa de cadera usualmente resulta de un trauma de alta energía, como un accidente de auto, en contraste con los traumas de baja energía (como caídas). La mayoría de dislocaciones traumáticas se dan cuando la parte superior del hueso de tu muslo empuja hacia atrás, en lo que los doctores llaman una dislocación posterior. También puede ocurrir que el hueso empuje hacia adelante, causando una dislocación anterior, o que la cavidad de la cadera se fracture y la cabeza femoral se desplace hacia la fractura. Una dislocación de articulación total sucede cuando la bola femoral, ubicada en la parte superior de tu hueso del muslo, se desplaza y se mueve hacia afuera de tu cavidad de cadera protésica.

En niños, los problemas en el desarrollo o desórdenes neuromusculares pueden causar dislocaciones de cadera nativas. La displasia de cadera evolutiva hace referencia a una condición que causa la formación anormal de la cabeza femoral (la parte superior del hueso del muslo), y/o el acetábulo, la cavidad de la cadera. Esta condición conduce a un posicionamiento impropio de la cadera y posibles dislocaciones crónicas que pueden empezar desde antes del nacimiento. Los desórdenes neuromusculares también pueden causar anormalidades en la forma de las articulaciones de cadera, que la harán dislocarse crónicamente. Estos pacientes a menudo requieren cirugía muscular u ósea para ayudar a corregir o prevenir las dislocaciones.

Tratamiento

Los pacientes de displasia del desarrollo generalmente reciben un soporte conocido como arnés de Pavlik. Si este arnés falla, el paciente es enyesado después de reubicar la cadera, usualmente en una sala de cirugía. Si el yeso falla, el cirujano puede realizar un procedimiento conocido como liberación de tendón, en el que el tendón es estirado y alargado. Algunos pacientes incluso pueden requerir osteotomías pélvicas o femorales, procedimientos que alinean quirúrgicamente el hueso.

Si buscas tratamiento para una dislocación nativa o total en una sala de emergencias después de un evento traumático, los médicos primero intentarán una simplificación, volviendo a colocar el hueso o toda la cadera en su cavidad, generalmente bajo anestesia. La cadera entonces se somete a un rango de movimientos para probar su estabilidad. Las longitudes de las piernas se revisan para verificar que sean iguales. Si el procedimiento no tiene éxito, el paciente puede necesitar cirugía.

Algunos pacientes deben ser colocados en un inmovilizador de rodilla o soporte para limitar su rango de movimientos, con el fin de prevenir otra dislocación. Los pacientes con fractura de acetábulo, en la que la cabeza femoral se disloca en el acetábulo fracturado, también pueden requerir tracción esquelética, o la utilización de pesas que opongan resistencia a la dislocación o fractura para ayudar a mejorar la alineación antes de ser operados para reparar el acetábulo.

La dislocación recurrente o señales de fallos en los componentes protésicos de la cadera a menudo requieren una cirugía de revisión, para reemplazar las partes previamente implantadas.

Complicaciones

Si una dislocación nativa de cadera no es reajustada, el suministro de sangre a tu hueso del muslo puede resultar comprometido, causando la muerte de células y posibles consecuencias de salud a largo plazo, como osteonecrosis y osteoartritis de la cadera.

Las dislocaciones traumáticas de cadera pueden causar lesiones en el nervio ciático o fracturas en la cabeza y cuello femoral o en el acetábulo. Otras lesiones asociadas a traumas de alta velocidad incluyen las lesiones de ligamentos en la rodilla.

Entre el 1 y el 4 por ciento aproximado de los pacientes de artroplastia total de cadera (los que han tenido cirugía de reemplazo de articulaciones) sufren una dislocación, la mayoría de las cuales son posteriores. Casi el 16 por ciento de los pacientes de revisión de artroplastia total de cadera tendrán una dislocación.

Foto: Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images

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Escrito por gregory waryasz, md, cscs
Traducido por pau epel