Razones para un bajo conteo de glóbulos blancos

Escrito por Carole Ann
Un bajo conteo de glóbulos blancos puede ser el resultado de una gran variedad de enfermedades.
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Un bajo conteo de glóbulos blancos puede ser el resultado de una gran variedad de enfermedades. Una disminución en tu conteo puede implicar que tu capacidad para combatir infecciones esté reducida. Leucopenia es el término médico utilizado para un conteo bajo de glóbulos blancos, y puede ser el resultado de trastornos congénitos, enfermedades virales, algunas clases de cáncer, determinados medicamentos o trastornos autoinmunes.

VIH/SIDA

El VIH y el SIDA pueden causar un bajo recuento de células blancas de la sangre.
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El VIH y el SIDA pueden causar un bajo recuento de células blancas de la sangre. El virus de la inmunodeficiencia humana se llama VIH y la enfermedad con un desarrollo completo se llama SIDA. El VIH /SIDA es causado por transmisión sexual, por compartir agujas, material médico o dental no esterilizado o por transmisión de la madre al feto. Contrayéndolo, estarás en un riesgo mayor de algunos tipos de cáncer y un gran número de infecciones. Puede conducir a infecciones como la neumonía bacteriana, la tuberculosis, la hepatitis viral, herpes simple, meningitis criptocócica y la toxoplasmosis. Los cánceres incluyen el linfoma no-Hodgkin y el sarcoma de Kaposi.

Leucemia

La leucemia es el cáncer del sistema linfático y médula ósea.
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La leucemia es el cáncer del sistema linfático y médula ósea. Con esta enfermedad, tu médula ósea forma una gran cantidad de glóbulos blancos anormales. Puedes experimentar fatiga, debilidad, fiebre y escalofríos, sudoración, nódulos linfáticos, repetición de infecciones, pérdida de peso, pérdida del apetito, transpiración y falta de aliento. La leucemia puede tratarse con quimioterapia, radiación o transplante de médula ósea.

Anemia aplástica

La anemia aplástica se produce al dañarse la médula ósea.
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La anemia aplástica se produce al dañarse la médula ósea, que pierde su capacidad de producción de nuevas células de la sangre, incluidos los glóbulos blancos. Puede ser resultado de trastornos autoinmunes, quimioterapia, radiación, químicos tóxicos, algunas drogas o infecciones virales. Puedes experimentar síntomas que incluyan la fatiga, aceleración del pulso, soplos del corazón, palidez en la piel, mareos, erupciones en la piel, facilidad para la formación de moretones, sangrado prolongado de lesiones e infecciones de forma persistente. El tratamiento puede incluir transfusiones sanguíneas, concentrados de glóbulos rojos, plaquetas, inmunosupresores, antibióticos, antivirales, fármacos estimulantes de la médula ósea o trasplantes de médula ósea.

Hipertiroidismo

El hipertiroidismo es una tiroides hiperactiva que puede resultar en un conteo bajo de glóbulos blancos.
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El hipertiroidismo es una tiroides hiperactiva que puede resultar en un conteo bajo de glóbulos blancos. La glándula tiroides produce demasiada tiroxina, hormona que regula el metabolismo. El hipertiroidismo puede ser causado por un trastorno autoinmune llamando enfermedad de Graves, cuyas consecuencias son la inflamación de la glándula tiroides y el hiper-funcionamiento de los nódulos tiroideos o tiroiditis. Los síntomas pueden incluir la pérdida de peso a pesar de un aumento del apetito, taquicardia, sudoración excesiva, fatiga, ansiedad, trastornos del sueño, cambios en los hábitos intestinales y sensibilidad al calor. Puede tratarse con bloqueadores beta, medicamentos antitiroideos, yodo radiactivo o cirugía.

Trastornos congénitos

Según Merck, los neutrófilos representan entre un 45 y un 75 por ciento de tus glóbulos blancos.
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Los bajos conteos de glóbulos blancos pueden ser provocados por trastornos congénitos como el síndrome de Kostmann y la mielocatexis. El primero se relaciona con una baja producción de neutrófilos, y la segunda se trata de una enfermedad por la cual los neutrófilos no logran ingresar al torrente sanguíneo. Según Merck, los neutrófilos representan entre un 45 y un 75 por ciento de tus glóbulos blancos.

Trastornos autoinmunes

El tratamiento para ambas enfermedades puede incluir inmunosupresores y calmantes.
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Los trastornos autoinmunes pueden ser responsables de bajos conteos de glóbulos blancos. Dos ejemplos son la artritis reumatoidea y el lupus. La primera provoca la inflamación de las articulaciones, sudoración y, eventualmente, la deformidad de las articulaciones. La segunda es una enfermedad que produce una inflamación crónica de los riñones, articulaciones, la piel, células de la sangre, corazón y pulmones. El tratamiento para ambas enfermedades puede incluir inmunosupresores y calmantes.