Razones por las que los padres justifican la intimidación

La intimidación (o bullying) es un problema grave. Esta puede provocar depresión, ansiedad y daño físico a los niños. Según Stop Bullying, un sitio web de U.S. Department of Health and Human Services, uno de cada cinco niños es acosado. Es importante entender que por cada víctima hay un abusador. Así como ningún padre quiere ver a su hijo intimidado, tampoco ninguno quiere que su hijo sea un abusador.

Entender qué es la intimidación

Según el Secretario de Educación, Arne Duncan, el acoso escolar es, en su esencia, una forma de abuso físico o mental. Estas conductas abusivas pueden dividirse en cuatro tipos. El abuso verbal se produce cuando los niños hacen comentarios ofensivos. Esto puede incluir insultos, comentarios sexuales inapropiados o burlas incesantes. También, incluye amenazas de daño, aunque el niño no toque al otro. La intimidación social lleva este comportamiento al siguiente nivel. El abusador social deja otros niños fuera de las actividades o intencionalmente hace correr rumores para dañar la reputación de otra persona. Estos abusadores actúan solos o en grupo. La intimidación física va más allá de hacer amenazas, ya que es abusar físicamente a otro niño. Esto va desde gestos groseros hasta golpear o patear. El acoso cibernético ha surgido con la llegada de las redes sociales. Los abusadores usan los medios sociales para amenazar o dañar la reputación de los demás.

Reconocer la intimidación

Algunos padres excusan este comportamiento porque ellos no entienden la definición completa de la intimidación. Ellos pueden minimizar el comportamiento de su hijo si este no daña físicamente a otro niño. Sin embargo, la National Education Association (NEA) reconoce las muchas maneras en que los niños pueden intimidar a los demás. En la misma línea, los padres pueden excusar el comportamiento de intimidación como una fase temporal. Pero es importante que vean el acoso como un problema de conducta grave.

Reconocer el comportamiento en el hogar

Algunos padres excusan el comportamiento de sus hijos porque no reconocen la conducta de intimidación en casa. Muchos de ellos suelen utilizar insultos raciales o amenazas verbales. Según la NEA, muchos padres no se dan cuenta de que establecen el patrón para los abusadores en casa. Algunos de ellos disciplinan diciendo: "Voy a golpearte si haces eso otra vez". Los niños que crecen con este tipo de lenguaje aprenden que las amenazas motivan a los demás. Los padres pueden justificar el comportamiento de su hijo porque este en realidad no daña a otro niño. Pero las amenazas son solo otro tipo de intimidación.

Miedo y vergüenza

El miedo a las consecuencias es otra de las razones por las que algunos padres excusan el comportamiento de sus hijos. La NEA anima a las escuelas y comunidades a exigir que el abusador repare los daños causados ​​por sus acciones. Algunos padres pueden temer al compromiso financiero o el tiempo requerido para estas reparaciones. La intimidación también puede quedar registrada en un archivo escolar permanente que los padres temen que pueda evitar que su hijo ingrese a una buena universidad. Además, los padres también temen a las repercusiones sociales de tener un hijo conocido como un abusador.

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Escrito por shellie braeuner | Traducido por patricia a. palma