Razones por las cuales los niños no deben tener actividades extracurriculares

Los niños -y los padres- empiezan a tener actividad desde el momento en que se levantan. Como padre, puedes tolerar el exhaustivo programa extracurricular de tu hijo para darle la oportunidad de explorar un pasatiempo y desarrollar sus habilidades para la vida. Aunque las actividades extracurriculares pueden definitivamente ser una manera positiva para que tu hijo se vuelva un talentoso músico o atleta, también pueden afectar seriamente la calidad de su infancia.

Porqué los niños tienen actividades extracurriculares

Algunas razones por las cuales los padres ponen a sus hijos en actividades incluyen el deseo de desarrollar los talentos innatos del niño y ayudarlo a convertirse en un adulto bien integrado. Sus oportunidades de competir a altos niveles y ganar becas no académicas disminuyen sin las actividades extracurriculares. Los niños aprenden trabajo en equipo, disciplina y habilidades sociales, así como a respetar la autoridad, divertirse, hacer amigos y volverse líderes. Sin embargo, tu hijo también puede aprender estas habilidades, divertirse e integrarse jugando después de la escuela, como se supone que los niños deben hacer.

El desempeño académico puede verse afectado

Uno de las trampas de tener demasiadas actividades extracurriculares es que las calificaciones de tu hijo pueden empezar a bajar, de acuerdo al psicólogo clínico Tom Ferraro, Ph.D. Cuando el tiempo para dormir y hacer la tarea se reduce, es casi inevitable que la calidad del trabajo en la escuela decline. Mientras tu hijo esté en la escuela, enfocarse en sus calificaciones es su trabajo más importante. Si las actividades extracurriculares comienzan a absorber su vida, podría estar en riesgo de no graduarse de la preparatoria.

Pérdida de tiempo para relajarase

Como tú, tu hijo necesista tiempo para relajarse. Si se vuelve demasiado entusiasta sobre alguna actividad extracurricular en particular, podría volverse adicto a ella, perdiendo su tiempo para relajarse y volverse a cargar de energía. Adicionalmente, el costo financiero de participar en actividades de alto nivel puede vaciar tu cuenta bancaria.

Problemas médicos

Ferraro también señala que los niños que tienen demasiadas actividades extracurriculares pueden terminar lastimándose físicamente. Algunos de estos problemas incluyen lesiones físicas -digamos, si tu hijo está muy cansado en la práctica de gimnasia y completa un estiramiento o giro incorrectamente- enfermedad y fatiga. El estrés de las altas expectativas sobre si mismo, tú, los entrenadores, sus amigos, la competencia y los maestros también puede ocasionar problemas de salud.

Encontrar un equilibrio

Si aún quieres poner a tu hijo en una actividad extracurricular, encuentra un equilibrio entre ésta, la escuela y el tiempo para la familia y la relajación. De seis a nueve horas a la semana para una actividad extracurricular es suficiente, dice Joan Bergstrom, la autroa de "School's Out: Resources for Your Child's Time". Un estudio hecho por Jennifer Fredricks, directora asociada de desarrollo humano en Connecticut College, encontró que de los 10.000 niños estadounidenses de entre 15 y 16 años que participaron, aquellos que tenían actividades extracurriculares que contaban de una a 13 horas a la semana de su tiempo, mostraban algunos efectos académicos positivos. Sin embargo, la mejora académica no estaba presente cuando los estudiantes dedicaban más de 17 horas a la semana. Aquellos que participaron en 10 actividades extracurriculares cada semana tuvieron un puntaje 4% más bajo en sus calificaciones promedio que otros niños, y rindieron por debajo de sus compañeros que no participaron en actividades extracurriculares.

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Escrito por leyla norman | Traducido por lou merino