¿Qué tan rápidos deben ser los latidos al ejercitarte?

Ya sea que te ejercites con la intención de quemar grasa o ganar músculo, es imposible pasar por alto los beneficios del ejercicio para tu corazón. Cuando refuerzas tu corazón al ejercitarte, mejoras la salud de este órgano y limitas tu riesgo de enfermedad cardíaca. Maximizar tu ejercicio significa incrementar la frecuencia cardíaca a una zona específica, pero no excederla.

Un incremento en la intensidad equivale a una frecuencia cardíaca incrementada

Una de las primeras cosas que notarás al comenzar con un ejercicio cardiovascular, como correr, nadar o saltar la cuerda, es un incremento en la frecuencia cardíaca. Tu corazón latirá más rápido durante el ejercicio para que pueda suministrar a tu cuerpo el oxígeno necesario para mantener la actividad. Su frecuencia incrementada refuerza el corazón en sí, pero debes tener cuidado de evitar elevar tu frecuencia cardíaca a un nivel poco saludable. Para hacer esto, debes entender cuáles son tu frecuencia cardíaca máxima y tu frecuencia cardíaca objetivo.

Comienza con tu frecuencia cardíaca máxima

Antes de que te dediques a mantener tu frecuencia cardíaca dentro de su rango objetivo mientras te ejercitas, debes calcular ese rango. Para hacer esto, primero determina cuál es tu frecuencia cardíaca máxima, que fluctúa de acuerdo con la edad. Puedes encontrar esta frecuencia máxima restando tu edad del número 220. Si tienes 45 años de edad, por ejemplo, no deberías elevar tu frecuencia cardíaca a más de 175 latidos por minuto durante el ejercicio.

Obtener la zona

Una vez que hayas calculado la frecuencia cardíaca máxima para tu edad, puedes proceder a calcular cuál es la zona objetivo de frecuencia cardíaca. De acuerdo con la Cleveland Clinic, tu zona objetivo de frecuencia cardíaca es entre 70 y 85% de la frecuencia máxima. Por lo tanto, si tienes 45 años de edad y tienes una frecuencia cardíaca máxima de 175 latidos por minuto, tu corazón debe latir entre 105 y 149 latidos por minuto durante el ejercicio.

Prepárate para las subidas o bajadas

Una variedad de factores puede provocar una elevación a una caída en tu frecuencia cardíaca durante el ejercicio. Conocer estos factores que permiten ajustar la intensidad de tu ejercicio para permanecer en tu zona objetivo. El clima caliente puede provocar un pico en tu frecuencia cardíaca, al igual que la obesidad y los medicamentos para la tiroides. Los betabloqueadores, por el contrario, pueden provocar una disminución en tu frecuencia cardíaca. Ciertas posiciones del cuerpo y especialmente un rápido cambio en la posición del mismo pueden dar como resultado un cambio temporal en la frecuencia cardíaca.

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Escrito por william mccoy | Traducido por laura de alba