Rango de movimientos en hombres y mujeres

Las características de la anatomía masculina y femenina muestran pocas variaciones. Las hormonas masculinas y femeninas y sus efectos en la estructura ósea y la reproducción son los principales factores que crean diferenciación. Aunque normalmente los hombres son en general más grandes que las mujeres, la fuerza muscular y la flexibilidad de los tendones y ligamentos es en general algo relativo. Todos estos factores son importantes al determinar las diferencias en el rango de movimientos de hombres y mujeres.

Flexibilidad lumbar

En su libro “Joint Range of Motion and Muscle Length Testing”, la investigadora Nancy Reese dice que las diferencias en el rango de movimiento de hombres y mujeres en la zona lumbar (es decir, el área entre el diafragma y la pelvis) en general está determinada por la edad. En la infancia, las mujeres en general tienen más flexibilidad lumbar que los hombres, hasta que a la edad de nueve las cosas se vuelven más parejas. El rango de movimiento equivalente en general termina entre los 18 y 35 años, cuando los hombres desarrollan una mayor extensión lumbar que las mujeres y las mujeres desarrollan una mayor flexión lateral, o movimiento hacia el costado de la columna vertebral.

Rol hormonal

Las hormonas sexuales masculinas y femeninas, la testosterona y el estrógeno, juegan roles vitales a la hora de determinar el tamaño y la flexibilidad de los músculos. La testosterona incrementa todo, desde el tamaño y la masa de los músculos hasta el esqueleto masculino. De acuerdo con la U.S. Office of Science, la comparación muscular entre hombres y mujeres se vuelve particularmente polarizada en lo que respecta a la parte superior del cuerpo, en donde las fibras musculares y tejidos magros son mucho más grandes en los hombres. En contraste, el estrógeno ensancha las caderas de las mujeres, creando mucha más movilidad muscular en la región abdominal.

Acción de las caderas


La cadera femenina en general tiene un mayor rango de movimiento que la de los hombres.

A la hora de evaluar la acción de las caderas, las mujeres tienen un mayor rango de movimiento a todas las edades, afirma Reese. La mayor flexibilidad de las caderas es un subproducto de la acción de las hormonas femeninas, que por milenos han hecho magia para preparar a las mujeres para el embarazo. En el libro “Women’s Health and Fitness Guide”, la Dra. Michele Kettles dice que la mayor parte del movimiento adicional de las caderas en las mujeres se origina en la pelvis. El rango de movimientos está aumentado a través de una mayor movilidad del coxis, la inclinación pélvica hacia abajo y la forma más ancha y circular de la pelvis de las mujeres.

Inestabilidad de articulaciones

Durante la pubertad, las mujeres atraviesan cambios óseos y musculares que a menudo crean laxitud o inestabilidad de las articulaciones, que limita el control neuromuscular en las extremidades inferiores. Para compensar esta falta de control, las rodillas de las mujeres tienden a rotar hacia adentro cuando se les aplica peso. Esto ejerce un esfuerzo sobre los tendones y ligamentos que aumenta el riesgo de lesiones y desgarros. De acuerdo con Kettles, las rodillas masculinas no rotan y se basan solamente en la flexión y extensión de los músculos, en lugar de los ligamentos anteriores de la rodilla.

Extremidades superiores

Una investigación publicada en el año 2000 en “Medicine and Science in Sports and Exercise” reportó diferencias en el rango de movimientos del hombro en hombres y mujeres. El estudio halló que las mujeres tienen una mayor laxitud de la articulación anterior del hombro e hipermovilidad, además de menos rigidez en comparación con los hombres. Las diferencias en los rangos de movimientos de codos y manos (dedos y muñecas) han tradicionalmente establecido que las mujeres tienen una mayor movilidad y flexibilidad en todas las áreas con excepción de la flexión de muñecas, asegura Reese.

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Escrito por johnalee johnston | Traducido por mike tazenda