Cómo quitar callos con un remedio casero

Los callos, el resultado de la fricción repetida, son la manera en la que la piel construye una capa protectora. Estos parches gruesos, secos, amarillentos suelen aparecer en los pies o las manos. Con el tiempo, pueden llegar a ser demasiado grandes y duros. Hay tratamientos con las cosas que ya tienes en tu hogar que pueden ser todo lo que necesitas para suavizar las callosidades. Una vez que las áreas ásperas están suaves, puedes quitar la capa más externa de la piel con una piedra pómez.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Aceite de ricino
  • Vinagre de sidra de manzana
  • Olla o cacerola vieja
  • Piedra pómez
  • Flores de caléndula
  • Tarro de cristal oscuro
  • Papel de aluminio (opcional)
  • Aceite de almendra o de cártamo
  • Filtro de papel para café
  • Aceite de oliva
  • Sal de mar o sal de mesa
  • Loción o crema

Instrucciones

    Aceite y vinagre, no sólo son para la ensalada

  1. Mezcla partes iguales de aceite de ricino y vinagre de sidra de manzana en una olla. Utiliza una olla vieja que ya no utilices para cocinar.

  2. Calienta la mezcla hasta que se sienta cómoda al tacto.

  3. Remoja tus pies en la mezcla por lo menos por 10 minutos. Si la olla no es lo suficientemente grande, remoja un pie a la vez.

  4. Enjuaga la mezcla con agua tibia, luego retira la piel muerta, seca, con una piedra pómez.

    Caléndula

  1. Coloca varias flores de caléndula en un tarro de cristal oscuro. Si no tienes un tarro oscuro, cubre uno de cristal con papel aluminio.

  2. Cubre las flores con aceite de almendra o de cártamo, luego coloca el tarro en un lugar soleado por lo menos por 48 horas.

  3. Filtra el aceite a través de un filtro de papel para café. Aprieta el filtro para obtener tanto aceite como sea posible.

  4. Regresa el aceite filtrado al tarro y ponlo de nuevo al sol por 48 horas, luego vierte el aceite a través de un filtro otra vez. Si es posible, repite el proceso seis o siete veces para obtener un aceite altamente refinado.

  5. Suaviza los callos con el aceite tres veces al día. Continúa usando el aceite hasta que tu piel esté en buenas condiciones después de retirar los callos.

    Exfoliante natural para pies

  1. Mezcla un exfoliante natural consistente de una parte de aceite de oliva y una parte de sal de mar o sal de mesa. Si quieres, puedes usar azúcar o harina de maíz en lugar de sal.

  2. Suaviza los callos con agua tibia, luego unta el exfoliante sobre las áreas problema. Frota el exfoliante con movimientos suaves circulares.

  3. Retira los callos con una piedra pómez mientras usas el exfoliante, luego enjuaga tus pies con agua a temperatura ambiente.

  4. Seca tus pies, luego ponte loción o crema.

Consejos y advertencias

  • Consulta un médico si tus callos no responden a los tratamientos caseros o si tu piel esta adolorida o inflamada.

Más galerías de fotos



Escrito por m.h. dyer | Traducido por mariana groning