Cómo quitar los callos y callosidades de los dedos de los pies

Los callos y las callosidades son crecimientos de piel engrosados y duros que se generan por la fricción y la presión, explica la Nemours Foundation. Utilizar zapatos ajustados o que aprietan el pie son factores que ayudan a su formación. Los callos y las callosidades suelen tener una coloración amarillenta o grisácea. Si bien estas formaciones, generalmente inofensivas, son protecciones adoptadas por la piel, pueden ser antiestéticas y dolorosas, sobre todo en los dedos y los pies. En estos casos, existen medidas adecuadas para deshacerte de ellos.

Nivel de dificultad:
Moderada

Necesitarás

  • Plantilla para zapatos
  • Almohadilla para los callos
  • Piedra pómez
  • Antibiótico tópico
  • Crema humectante

Instrucciones

  1. Elimina la fuente de presión o fricción constante que contribuyó a la formación de los callos y las callosidades. Si estas medidas no resultan y tus callos y callosidades no se curan a pesar de todo, entonces el paso siguiente será removerlos. Esto puede significar que debas utilizar un calzado que se ajuste mejor a tus pies y que dispongan de espacio suficiente como para que no apriete tus dedos. Si existe una anormalidad estructural en los dedos de tus pies o tus pies sufren una fricción crónica, puedes necesitar plantillas ortopédicas a medida. Utilizar trozos de espuma entre los dedos de los pies soluciona el problema en algunas personas. Procedimientos quirúrgicos correctivos a veces son necesarios según la Cleveland Clinic. Utiliza parches para callos sobre los crecimientos para aislarlos y evitar su irritación.

  2. Remoja tus pies en agua tibia y jabón durante unos 10 minutos. Esto ablandará los callos y las callosidades para quitarlos más fácilmente. Frota una piedra pómez húmeda hacia adelante y hacia atrás ejerciendo una presión moderada para lijarlos. Detente luego de realizar esto algunas veces y enjuaga la zona para eliminar las partículas de la piedra pómez. Repite esto las veces que sean necesarias deteniéndote antes de llegar a la superficie de la piel subyacente.

  3. Aplica un antibiótico de uso tópico en la zona donde estuvo el callo y en la piel circundante. Esto se hace para reducir el riesgo de una infección en la zona erosionada. Si tienes muy lastimada la piel utiliza un vendaje para proteger la herida. Observa si hay señales de una infección como podría ser un enrojecimiento, secreción, hinchazón o dolor; consulta a un médico si sospechas que estás sufriendo una infección. Aplica una crema hidratante sobre la piel afectada para mantenerla suave y reducir las posibilidades de que reaparezca el callo.

  1. Cuando remojes los pies con agua tibia, recuerda secarlos correctamente para evitar la formación de hongos.

  2. Si has intentado aliviar los síntomas de los callos y no has obtenido resultados positivos consulta a un médico.

  3. Si tratando de quitar un callo te has lastimado y piensas que se puede estar infectando, consulta a un médico inmediatamente.

  1. Si has caminado mucho tiempo o te transpiran mucho los pies durante el día, es una buena idea cambiar más seguido las medias para mantener los pies secos.

  2. Lava diariamente los pies para mantenerlos limpios y ponles crema hidratante para que estén suaves.

  3. Recuerda que los pies son muy importantes, si los mantienes en buen estado y cuidados mejorarás tu calidad de vida.

Consejos y advertencias

  • Las almohadillas para callos que contienen ácido salicílico facilitan la curación promoviendo la eliminación de las células muertas de la piel, según informa la Nemours Foundation.
  • Si tienes diabetes o problemas circulatorios en las piernas o los pies, consulta siempre a tu médico antes de eliminar tus callos.
  • Nunca cortes o extraigas un callo o callosidad. Esto puede provocar heridas dolorosas, cicatrices o infecciones.

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Escrito por jon mohrman | Traducido por luis alberto fuentes schwab