Quesos para comer durante el embarazo

No necesitas evitar el consumo de quesos durante tu embarazo. El queso es rico en proteínas, calcio y vitaminas B, todos los cuales son excelentes nutrientes para la mamá y el bebé. Sin embargo, el queso puede ser peligroso para las mujeres embarazadas si está hecho con leche no pasteurizada. Los quesos fabricados con "leche cruda", a veces, tienen bacterias potencialmente dañinas, como la listeria, a la que las mujeres embarazadas son particularmente susceptibles. BabyCenter recomienda asegurarte de que cualquier queso que consumas durante el embarazo sea pasteurizado y, en caso de dudas, evitarlo.

Quesos duros

Los quesos duros son aquellos que tienen un proceso de maduración largo, por lo general unos cuantos años, y se caracterizan por su textura firme y cristalina. Casi todos los quesos duros están hechos con leche pasteurizada o cocinados a altas temperaturas que matan a las bacterias, para separar mejor la cuajada del suero. Por esta razón, los Centers for Disease Control and Prevention, o CDC, consideran que los quesos duros son generalmente seguros para las mujeres embarazadas. Las formas populares de quesos duros incluyen cheddar, edam, emmental, gouda, gruyere, havarti, jarlsberg, lancashire, manchego, parmesano y provolone.

Quesos blandos

Los quesos blandos son aquellos que tienen una textura flexible que a veces parece pegajosa, líquida o acuosa. Muchas mujeres embarazadas creen que deben evitar todos los quesos blandos durante el embarazo, sin embargo, esto no es cierto. La Food and Drug Administration de EE.UU. (FDA) insiste en que los quesos blandos pasteurizados son perfectamente seguros para las mujeres embarazadas. Éstos, también conocidos como los quesos semi-blandos, incluyen brie, camembert, queso cottage, queso crema, queso feta, queso mascarpone, mozzarella, ricota, queso de cabra (sin corteza) y quark.

Quesos procesados

Los quesos procesados son un producto alimenticio a base de quesos naturales modificados. A diferencia del queso natural, el queso procesado se realiza con emulsionantes de sal, estabilizantes y otros aditivos que convierten el producto en una masa homogénea y flexible. Como el queso procesado siempre se somete a un proceso de calentamiento, se considera seguro para las mujeres embarazadas. Sin embargo, aunque seguro, no es necesariamente saludable. El queso procesado tiene un contenido de sodio mucho más alto que el queso natural, lo que podría significar un problema si tienes presión arterial alta o problemas del corazón. Lo ejemplos de queso procesado incluyen queso americano, Velveeta y Cheez Whiz.

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Escrito por barbara diggs | Traducido por sofia loffreda