Quema de grasa vs. Ritmo cardiaco

El ritmo cardiaco es la medida de cuánto esfuerzo realiza tu corazón y ayuda a la gente a determinar la intensidad de un entrenamiento particular. Cuando haces trabajar duramente a tu cuerpo, tu corazón late más rápido y tu cuerpo comienza a utilizar una fuente diferente de combustible. Esto hace que tenga sentido que cuando las personas buscan perder peso deben maximizar la pérdida de grasa, así que muchas veces se esfuerzan por aumentar el nivel del ritmo cardiaco para lograr esto.

Significado

Para determinar dónde radica tu intensidad, deberías primero determinar tu frecuencia cardiaca máxima. La frecuencia cardiaca máxima depende de la edad, mientras más envejecemos, nuestro latido cardiaco se hace más lento. Para encontrar la máxima frecuencia cardiaca debes restar tu edad de 220. La zona de quema de grasas y la zona cardio están definidas como un porcentaje de esta frecuencia cardiaca máxima.

Características

Una zona de frecuencia cardiaca que mejora el rendimiento cardiovascular se define como el 55 a 80% de la frecuencia cardiaca máxima, de acuerdo con el Colegio Americano de Ejercicio (American College of Exercise). Los individuos con baja condición física pueden ver beneficios para su salud cardiovascular en los niveles más bajos de esta zona recomendada mientras que los atletas necesitan trabajar a intensidades mayores para mejorar la condición física. La zona de quema de grasas se presenta en el extremo inferior de la zona cardio, entre los 55 y 70% de la frecuencia cardiaca máxima. Cuando el trabajo es intenso, se quema un gran porcentaje de calorías de las reservas de grasas.

Consideraciones

Trabajando cualquier lugar dentro de la zona cardio mejorarás tu capacidad cardiovascular y quemarás calorías. Los beneficios de trabajar dentro de la zona de quema de grasas es que dejas de almacenar grasas y en consecuencia pierdes peso. Pero, ten en mente que si trabajas en la zona más alta, quemas una mayor cantidad de calorías totales, lo cual es importante para perder peso. Aunque un porcentaje menor de estas calorías vendrá de los depósitos de grasas, el número total de calorías quemadas probablemente será la misma o mayor. Por ejemplo, en el caso de una persona que quema 100 calorías en 15 minutos de caminata a una frecuencia cardiaca de 55%, 75% de estas calorías, o sea 75 calorías, pueden provenir de las grasas. Sin embargo, una persona que corre los mismos 15 minutos y quema 200 calorías puede quemar solo 50% de estas calorías de las grasas, o sea 100 calorías.

Información de expertos

Un estudio basado en 36 corredores relativamente en forma publicado por la Revista de Investigación de Fuerza y Acondicionamiento (Journal of Strength and Conditioning Research) del 29 de octubre de 2009 demostró que la determinación de la zona exacta de quema de grasa en una persona, puede ser realizada solamente en un laboratorio. En este estudio, se vio una relación significativa entre la quema de grasa y la zona cardio, mostrando que una persona que trabaja entre los 60 y 80% de su máxima frecuencia cardiaca es probable que obtenga una máxima oxidación de grasas.

Estrategia

A menos que estés entrenándote para una competencia de físico culturismo donde trabajar exclusivamente dentro de la zona de quema de grasas te ayuda a conservar cada porción de masa magra de tu cuerpo, es mejor enfocarse en mejorar la condición física y quemar calorías variando niveles de intensidad. Si eliges trabajar en el rango inferior de la zona cardio (la zona de quema de grasas), debes estar preparado para trabajar más tiempo si quieres quemar suficientes calorías que influyan en la pérdida de peso. Si alternas ejercicios de las zonas de cardio altas y bajas dentro de tu rutina de trabajo, obtendrás mayores beneficios aeróbicos y de pérdida de peso.

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Escrito por andrea cespedes | Traducido por karly silva