¿Cuál es el pulso normal al hacer ejercicio?

Cuando haces ejercicio, tu pulso se acelera para ayudar a mover la sangre y el oxígeno a través de las células y tejidos. Conocer la frecuencia del pulso puede ayudarte a evaluar tu rutina de ejercicios y maximizar los beneficios de tu entrenamiento. Los mejores resultados se producen cuando tu pulso se mantiene dentro de una zona objetivo mientras haces ejercicio, un pulso que es demasiado alto o demasiado bajo puede ser señal de problemas potenciales.

Conceptos básicos de la frecuencia del pulso

Tu pulso o frecuencia cardíaca te indica qué tan duro y eficientemente está bombeando tu corazón. Cada vez que el corazón se expande y se contrae, envía a la sangre a través del sistema circulatorio, y puedes sentir estos impulsos en puntos de tu cuerpo, como el cuello y la muñeca. Un pulso normal varía de 60 a 90 mientras estás en reposo, y hasta 200 durante el ejercicio vigoroso, dependiendo de tu edad y nivel de condición física. Si tu pulso es demasiado bajo, un evento llamado bradicardia, podría causarte mareos o desmayos. Si el pulso es demasiado alto, el resultado es la taquicardia, lo cuál puede ser un signo de un problema médico subyacente.

Frecuencia cardíaca deseada

Si eres hombre, determina tu frecuencia cardíaca máxima para el ejercicio restando tu edad de 220. Si eres mujer, resta el 88 por ciento de tu edad de 206. Durante el ejercicio, tu frecuencia cardíaca objetivo debe mantenerse entre 60 y 80 por ciento de tu ritmo cardíaco máximo; cualquier frecuencia de pulso dentro de este rango es normal. Evita el ejercicio que eleva el pulso por encima del 85 por ciento, ya que esto puede conducir a problemas cardiovasculares y ortopédicos sin ningún tipo de beneficios de salud. Si tienes un problema de salud preexistente, el médico puede disminuir tu frecuencia cardiaca ideal a un 50 por ciento.

Tomando tu pulso

Para saber si estás haciendo ejercicio en tu zona de ritmo cardíaco deseada, deja de hacer ejercicio y tómate el pulso durante diez segundos. Coloca la punta de tus dedos índice, segundo y tercero del lado de la palma de la muñeca opuesta o en tu cuello y la tráquea. Presiona ligeramente hasta que sientas el pulso, luego cuenta los latidos durante 10 segundos mientras miras a un reloj, y multiplica esa cifra por seis. Si no puedes tomarte el pulso o dejar de hacer ejercicio para hacerlo, puedes utilizar el método del esfuerzo máximo estimado: si puedes hablar y hacer ejercicio al mismo tiempo, no estás trabajando muy duro, pero si puedes cantar y realizar ejercicio, no estás trabajando lo suficiente. También puedes usar un cinturón-monitor de ritmo cardíaco o una prueba de esfuerzo con supervisión médica para determinar tu ritmo cardíaco.

Consideraciones

Varios factores pueden afectar tu pulso objetivo, incluido el aumento de la temperatura del aire y la deshidratación, lo que puede causar que tu ritmo cardíaco aumente, como también lo puede causar practicar ejercicio en altitudes más altas. Los medicamentos para las enfermedades del corazón, presión arterial alta y la diabetes también puede afectar a tu pulso, tu médico puede necesitar ajustar tu zona de frecuencia cardiaca óptima si tienes cualquiera de estas enfermedades. Si tu pulso es siempre demasiado bajo o demasiado alto durante el ejercicio, consulta a tu médico, especialmente si también experimentas dificultad para respirar, dolor, sensación de mareo o desmayos.

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Escrito por bonnie singleton | Traducido por eliana belen doria