¿Puedes enfermarte por entrenar de más?

En un tiempo donde las tasas de obesidad crecen cada año y los fabricantes siguen inventando más productos que evitan que movamos el cuerpo, no perece que pudiera elegir algo como demasiado ejercicio. Sin embargo, existe. Entrenar de más, también conocido como síndrome de sobre-entrenamiento, ocurre cuando ejercitas tanto, que te enfermas. Afortunadamente, con un poco de información, puedes disfrutar de tus ejercicios sin hacerte daño a ti mismo.

Acerca del sobre-entrenamiento

Para poder ganar fuerza, aumentar la masa muscular y mejorar tu desempeño atlético, el cuerpo requiere dos cosas: ejercicio, y descanso. El sobre-entrenamiento ocurre cuando no le das a tu cuerpo suficiente tiempo de recuperación entre ejercicios, según AceFitness.org, un servicio del American Council on Exercise. Mientras que la cantidad de descanso que necesitas varía según tu nivel de aptitud, la mayoría de la gente no puede ejercitar por más de 90 minutos sin comer. Hacerlo causa que los músculos comiencen a descomponerse, quemando sus propios almacenamientos de proteínas para tener energía, según Jeff Menson, M.D.

Factores de riesgo

Cualquier que ejercite puede ocasionalmente hacerlo en exceso. Sin embargo, el síndrome de sobre-entrenamiento ocurre usualmente entre profesionales y aquellos que entran para eventos atléticos de alta intensidad, como una maratón, o un triatlón, según Sue Beckham, directora asociada de educación en el Copper Intitute, citada por PhysOrg.com. Aquellos que están a más riesgo del sobre-entrenamiento son los que se sienten obligados a ejercitar, sienten que están trabajando de más, pero racionalizan sus acciones, según Kirk Burges, director superior de física en la Town North Family YMCA en Dallas, también citado por PhysOrg.com.

Síntomas del síndrome de sobre-entrenamiento

El American Council on Exercise reconoce una larga lista de síntomas de sobre-entrenamiento. El más común implica una inexplicable disminución en el desempeño atlético, cansancio excesivo, irritabilidad, insomnio, incremento de susceptibilidad al frío, fiebre y otras infecciones respiratorias, fallo de tu ritmo cardíaco a volver a su estado normal luego del ejercicio, y, para mujeres, interrupción del ciclo menstrual, incluyendo ciclos irregulares o ausencia del mismo.

Cuándo buscar ayuda

Si simplemente te volviste demasiado entusiasta con tu rutina de ejercicio, descansar puede ser lo que necesitas. Sin embargo, si te sientes obligado a entrenar, te sientes culpable si no lo haces, o si tu rutina interfiere con tu trabajo, amistades o vida familiar, puede que quieras buscar ayuda de un profesional de la salud mental, según informa un artículo de Medical News Daily hablando del sobre-entrenamiento y desordenes de ejercicio, que son compulsiones similares, y a menudo ocurren con desordenes alimenticios, según Theresa Fassihi, Ph. D, una psicóloga con Eating Disorders Program en la Menninger Clinic.

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Escrito por melanie greenwood | Traducido por lautaro rubertone