¿Puedes hacer ejercicio si padeces ELA?

La esclerosis lateral amiotrófica, también conocida como ELA o enfermedad de Lou Gehrig, es una enfermedad progresiva de las neuronas del cerebro que controlan el movimiento de los músculos. Si bien es debilitante en las últimas etapas, las primeras fases de la ELA son lo suficientemente leves como para poder hacer ejercicio. Comprender los riesgos y beneficios de hacer ejercicio con ELA permite que tanto pacientes como médicos pueden tomar decisiones informadas sobre la incorporación de ejercicios al plan de tratamiento.

Síntomas

Los primeros síntomas de la ELA varían según los grupos musculares afectados. Entre ellos se incluyen la debilidad muscular en los pies o las piernas, la dificultad para tragar y los calambres o tirones musculares. A medida que la enfermedad avanza, los síntomas se vuelven más graves y se propagan a otros grupos musculares, lo que dificulta la respiración, la alimentación y la movilidad. El ejercicio no siempre es posible en etapas avanzadas. La capacidad del paciente para hacer ejercicio depende totalmente de la gravedad de los síntomas y los grupos musculares afectados.

Beneficios del ejercicio

Ciertos tipos de ejercicios pueden beneficiar a los pacientes en las primeras etapas de la enfermedad. Según la Muscular Dystrophy Association, el ejercicio puede ayudar a prevenir la atrofia muscular y el endurecimiento doloroso de los músculos que ocurre en muchos pacientes con ELA. El ejercicio también fortalece el sistema cardiovascular y promueve la salud en general. Science Daily establece que los pacientes que participaron en entrenamientos de fuerza de intensidad moderada tres veces por semana experimentaron una disminución del 12% en el funcionamiento que aquellos que sólo hicieron estiramientos. Por esta razón, el ejercicio puede ser una forma efectiva de controlar los síntomas y maximizar el funcionamiento en algunos pacientes con ELA.

Riegos y limitaciones

No existe cura conocida para la ELA. Si bien puede mejorar los síntomas y mantener la salud en general, el ejercicio no reduce el avance de la enfermedad y no se considera una cura. El ejercicio inadecuado o sin supervisión puede provocar lesiones graves en pacientes con ELA, como caídas, esguinces y otras complicaciones.

Métodos

Si bien se considera una práctica generalmente saludable, el ejercicio puede ser peligroso en pacientes con ELA debido a los problemas de coordinación, equilibrio y fuerza muscular. Para determinar cuál es el ejercicio más adecuado, habla con un médico. La caminata, los estiramientos suaves y el ejercicio con carga de peso son algunas opciones que tu médico puede recomendar para maximizar el funcionamiento y prevenir el dolor muscular innecesario. Comienza lentamente y suspende el ejercicio si experimentas dolor agudo u otros síntomas alarmantes y evita el ejercicio cuando estás solo para prevenir lesiones graves.

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Escrito por tracii hanes | Traducido por valeria d'ambrosio