¿Puedes dañar tus pulmones al correr?

Tus pulmones están protegidos de las condiciones adversas por una variedad de mecanismos de defensa. Correr en clima extremo puede provocar malestar a corto plazo, pero a menudo no causa daño permanente. El asma puede agravar el malestar y aumentar el riesgo de daño permanente. La exposición crónica a ambientes extremos, así como la contaminación y el fumar cigarrillos puede contribuir al potencial daño irreversible.

Tus pulmones y las estructuras protectoras

El sistema respiratorio es más que sólo tus pulmones, tus fosas nasales, los senos nasales y la tráquea, en realidad son todos espacios a través de los cuales el aire debe moverse antes de que llegue a tus pulmones. Tus fosas nasales están cubiertas con pelos y equipadas con moco para ayudar a filtrar las partículas de cada respiración. El movimiento del aire a través de estos espacios dentro de tu cuerpo permite que el calor del cuerpo caliente el aire antes de que llegue a los más delicados tejidos de los pulmones.

Asma y correr

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica que puede provocar tos, sibilancias y sensación de tirantez en el pecho. Una categoría de asma es la inducida por ejercicio, donde la actividad que te hace respirar fuerte dará lugar a un ataque. El asma no tratado con ataques constantes puede provocar cicatrices en los bronquios, lo que puede reducir el vaciado de aire de los pulmones. Si bien esta cicatriz se asemeja visualmente a un enfisema, este suele ser el resultado del tabaquismo, y las causas de cicatrización relacionadas con el asma aún se desconocen.

Correr en aire frío

Las temperaturas bajo cero y el aire seco puede causar incomodidad y dificultad para respirar. También pueden desencadenar o agravar los ataques de asma, si eres propenso a ellos. Sin embargo, los períodos breves e intermitentes de correr en el aire frío muy probablemente no causen la formación de cristales de hielo en los pulmones ni produzcan efectos de cualquier otro daño permanente. Los cazadores Inuit, que viven por encima del Círculo Polar Ártico, sufren disminución de la función pulmonar debido a la prolongada actividad en el frío extremo, pero esto es debido a su trabajo en condiciones adversas y no a la exposición ocasional.

Fumar y polución

La vida moderna hace presente dos situaciones que pueden generar un daño permanente a los pulmones: el tabaquismo y la contaminación del aire. Es posible que encuentres humo de segunda mano o altos niveles de contaminación, mientras estás afuera corriendo. La inhalación de estos te expondrá a partículas que tus fosas nasales y pulmones no pueden filtrar, así como a gases potencialmente dañinos. Lo más eficaz contra estos peligros es que te abstengas de correr durante las alertas de contaminación. Si entrenas en interiores, también es importante evitar zonas de contaminantes interiores, como el amianto o al radón.

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Escrito por frank kermes | Traducido por verónica sánchez fang