¿Puedes correr con una rotura del LCA?

Tu ligamento cruzado anterior (LCA) ayuda a estabilizar la rodilla durante las actividades físicas como cuando corres. Un desgarro parcial o rotura completa del LCA pueden conducir a la inestabilidad de la rodilla, dolor e hinchazón. Correr con una rotura de ligamentos puede ser posible después de una rehabilitación conservadora, pero depende de la gravedad del desgarro y de tus síntomas. Consulta a tu médico acerca de tus opciones de tratamiento.

Ligamento anterior cruzado

Tu LCA se encuentra en la rodilla y conecta el fémur y la tibia. Estabiliza la rodilla al evitar que la tibia se mueva o transloque hacia adelante durante actividades como correr. Una caída, movimiento de torsión o golpe directo a la rodilla puede causar daños en el ligamento cruzado anterior. Cuando sufres un esguince de ese ligamento, puede significar una rotura parcial, esguince grado dos, rotura completa o esguince grado tres. En los casos graves, puedes esguinzarte tu ligamento cruzado anterior, junto con otros ligamentos de la rodilla, y romper tu menisco o cartílago.

Síntomas

Inmediatamente después de una ruptura del LCA, puedes experimentar dolor, hinchazón, alteración de la función de la rodilla e inestabilidad de la articulación. La gravedad de estos síntomas varían en base al daño causado por la lesión y la reacción de tu cuerpo. Por ejemplo, algunas personas pueden no sufrir inestabilidad en la rodilla después de la ruptura parcial, mientras que a otros la inestabilidad les puede impedir caminar y correr normalmente. Incluso si no sufrieras inestabilidad, es poco probable que corras poco después de desgarrarte el ligamento cruzado anterior, debido al dolor e hinchazón.

Tratamiento conservador

Los objetivos de la rehabilitación conservadora son controlar el dolor y la inflamación y recuperar el movimiento, fuerza y estabilidad normal de la rodilla. Cuando se cumplan estos objetivos, puedes retomar tu rutina normal de entrenamiento. Por otro lado, es posible que continúes experimentando molestias en la rodilla lastimada, como inestabilidad o disminución de la amplitud de movimiento, incluso después de completar la rehabilitación, según un estudio del 2009 del Ullevaal University Hospital. Sin embargo, usar una rodillera mientras corres puede ayudarte a eliminar la inestabilidad y el dolor persistente de la rodilla después de la rehabilitación.

Complicaciones

Según la American Academy of Orthopaedic Surgeons, el 90% de las personas con inestabilidad de la rodilla que no se someten a la reparación quirúrgica, con el tiempo desarrollan daño en el menisco o cartílago. Las lesiones secundarias como la ruptura de menisco y la artritis pueden causar dolor e inflamación adicional, perjudicando a largo plazo tu capacidad de correr. La inestabilidad crónica de la rodilla y las lesiones secundarias también pueden conducir a la pérdida o atrofia muscular, adherencias o acumulación de tejido cicatricial y una disminución en el rango de movimiento de tu rodilla. Por lo tanto, recibir el tratamiento adecuado y volver a tus actividades normales sólo después de haber curado la rodilla, es imprescindible para prevenir lesiones de rodilla cuando corras en un futuro.

Consideraciones

Si los síntomas persisten después de la rehabilitación o corres competitivamente y sufriste una ruptura completa de tu LCA, tu médico puede recomendar una cirugía antes de volver a correr. Después de la rehabilitación, es posible que tengas que reducir tu ritmo y distancia de carrera temporalmente. Cualquier alteración o ineficiencias, como una leve cojera en tu modo de correr, puede disminuir el rendimiento atlético y aumentar el riesgo de lesiones en el futuro.

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Escrito por hannah mich | Traducido por sofía bottinelli