¿Qué puedes comer cuando te extrajeron las muelas de juicio?

Las muelas de juicio son los últimos molares en desarrollarse. Generalmente se los extrae si están impactados -es decir, si no quiebran la línea de las encías- o causan el amontonamiento de los demás dientes. Su extracción puede ser muy dolorosa, pero la sanación se da bastante rápido. Durante la recuperación, puede que debas dejar de comer determinados alimentos debido al dolor, la inflamación o a una incapacidad o un malestar temporarios que te produzca la masticación.

Alimentos que puedes comer

Masticar y tragar puede resultarte doloroso después de la cirugía. El solo hecho de pensar en comer puede sonarte levemente intimidatorio. Concéntrate en beber líquidos y jugos y en comer comidas blandas durante este período. Yogur, gelatina, un postre dulce, avena, caldo tibio y licuados de frutas son buenos alimentos para empezar. A medida que el dolor mengua, puedes pasar a comer panes blandos, fideos y queso, huevos y sopa. Alimentos hechos puré como salsa de manzana, salsa de peras, humus, puré de patatas y guisantes refritos tienen muchos nutrientes y son fáciles de consumir.

Alimentos que debes evitar

Durante las primeras 24 horas posteriores a la extracción de tus muelas de juicio, no debes comer alimentos extremadamente fríos o calientes o de sabores fuertes. La comida caliente en particular puede hacerte sangrar. Evita comer alimentos gomosos o duros, granos pequeños, avenas o comidas con semillas pequeñas como bayas o semillas de sésamo, ya que estos tienden a quedarse adheridos a la zona en la que te extrajeron las muelas. También es importante que no mastiques de ese lado de la boca. Los alimentos ácidos pueden agravar el dolor en el sitio de la cirugía, por lo que también deberás evitar esos alimentos y líquidos.

Dieta para después de la cirugía

Luego de la cirugía, debes beber líquidos, especialmente agua. Debes beber aproximadamente de cinco a seis vasos de agua por día para evitar la deshidratación. Evita saltarte las comidas. A medida que tu cuerpo se cura, necesitarás alimentos con altas calorías y gran cantidad de proteínas para poder funcionar y curarte adecuadamente. Consumir suficientes calorías le dará a tu cuerpo más fuerza, reducirá la molestia y acelerará el tiempo de curación.

El proceso de recuperación

El dolor y las molestias iniciales deben durar solo los primeros días después de la cirugía. Puedes influir sobre la velocidad en la que te curas cumpliendo estrictamente con las pautas que te indicó el dentista para después del procedimiento. El Center for Young Women´s Health sugiere que debes colocarte una compresa de hielo para aminorar la hinchazón o el dolor, seguir cepillándote los dientes y usando hilo dental periódicamente, evitando el lugar de la cirugía. También debes cambiar los apósitos de gasa, tomar la medicación que te prescribió el odontólogo, enjuagar y escupir con una taza de agua salada cada dos horas y siempre mantener tu cabeza elevada. No debes fumar durante por lo menos 24 horas después de la cirugía, ni usar una pajilla para beber o participar en actividades pesadas. Y lo más importante, dormir por lo menos de ocho a 10 horas por noche.

Complicaciones de la recuperación

Si sigues teniendo hemorragia, adormecimiento, dolor de cabeza, infecciones o dolores agudos una a dos semanas después de la cirugía, debes informárselo a tu dentista. Él deberá prescribirte más medicación.

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Escrito por alexis jenkins | Traducido por irene cudich