¿Puedes cocinar la lechuga?

Si nunca has probado la lechuga romana asada con aceite de oliva, sal y pimienta y un poco de ajo molido, entonces tienes que probar esta y otras variedades de lechuga. Los antiguos griegos y romanos cocinaron la chicoria y los chefs franceses asan cabezas enteras de chicoria y las bañan con salsa blanca. Esas preparaciones y muchas son posibles con todo tipo de lechuga.

Sopas

Las sopas de lechuga van desde los tipos cremosos y suaves a los caldos sabrosos. En la sopa de ajo y lechuga, una cabeza de lechuga hervida en caldo forma la base de esta sopa, con un bulbo de ajo cocido, hierbas y condimentos agregando así sabor adicional una vez que mezclas los ingredientes. En una sopa de inspiración asiática, la lechuga cortada en tiras finas y agregadas justo antes de servir, se une a un caldo cocido con arroz, trozos de carne y setas.

Enciende la barbacoa

Ya sea que cocinas en el interior en una asadera o fuera en la propia barbacoa, un cuarto de lechuga romana o lechuga radiccio un poco tostada y con muchos condimentos es un sabroso plato de acompañamiento para la carne asada o el pollo. Sazona la lechuga antes de asarla y cocina cada lado de tres a cuatro minutos hasta que esté tierna y crujiente, y suave. Espolvorea queso de cabra azul o queso feta sobre la lechuga antes de servirla para equilibrar el amargor de los verdes.

Calienta el wok

La lechuga le da un sabor fresco y terroso, y textura a la carne, al pollo, al cerdo o a la comida vegetariana, que normalmente cocinas. Usa una lechuga fuerte, como iceberg o romana, y corta en cuatro piezas grandes. Agrega la lechuga a la olla al final de la cocción, como el último ingrediente, al mismo tiempo que agregas la salsa en la olla. La lechuga sólo lleva un minuto o dos para cocinarse hasta que está crujiente.

Mejor guisada con mantequilla

La lechuga se cocina en pequeñas cantidades de líquido o mantequilla en la misma forma que el hinojo o el apio. Corta lechuga en hojas o compacta, desde la romana hasta la de hoja roja o bibb, en mitades o cuartos, dependiendo del tamaño de la misma. Luego cocina la lechuga a fuego bajo hasta que esté suave. Espolvorea sal, pimienta y jugo de limón y adorna con migas de pan de ajo crujiente o de queso azul.

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Escrito por susan lundman | Traducido por susana lópez millot