¿Puedes cocer carne al vapor?

Cocinar alimentos en agua les roba nutrientes y sabor, mientras que freír agrega grasas. La Harvard Medical School recomienda cocer las cosas al vapor como una alternativa saludable que previene que las vitaminas y minerales se filtren de la comida. Puedes cocinar al vapor arroz, vegetales, pescado e incluso carne.

Tipos de carne

Todos los tipos de carne son adecuados para cocinarse al vapor, incluyendo los mariscos, como las patas de cangrejo, la langosta y el camarón, el pollo y las carnes rojas, como la carne de res y el cordero. Elige cortes más pequeños y delgados de carne para permitir que se cocinen al vapor más rápidamente. Algunos cortes de carne podrían tener una etiqueta que establezca que son "USDA-Certified Tender or Very Tender" (Tierno o muy tierno certificado por la USDA).

Métodos de cocción al vapor

La manera más conveniente de cocinar carne al vapor es usar bolsas de plástico cerradas al vacío que puedan colocarse en un horno de microondas u horno de convección. La bolsa sella los jugos naturales de la carne y les permite calentarse a temperaturas lo suficientemente altas para poder cocinarlas con el vapor. Los métodos más tradicionales de cocer carne al vapor involucran una vaporera de metal que se usa sobre la estufa, una olla para cocinar arroz o una canasta-vaporera de bambú. Estos tipos de vaporeras atrapan los vapores que se elevan del agua hirviente por encima de la carne.

Beneficios de cocer la carne en vapor

El cocinar al vapor es un proceso de cocina húmeda que da como resultado una carne tierna, jugosa y con mucho sabor, con muy poca pérdida de peso o encogimiento. La carne no entra en contacto con el agua ni otros líquidos, lo que que permite más de su sabor y nutrientes naturales para permanecer en él. Cocer a vapor bajo presión es también rápido y ahorra energía y aceite para cocinar.

Consideraciones de seguridad con los alimentos

Maneja la carne cruda cuidadosamente y asegura que esté bien cocinada para evitar la contaminación con bacterias. FoodSafety.gov aconseja que el pollo deberá ser cocinado generalmente a una temperatura de al menos 165 grados F (73,8 grados C), mientras que los cortes de res, borrego y ternera deberá ser cocinada a una temperatura mínima de 145 grados F (62,7 grados C). Usa un termómetro de carne para asegurarte que tu carne se cocine de manera pareja a esta temperatura. Adicionalmente, evita dejar alimentos de alto riesgo como la carne y los mariscos a temperatura ambiente por más de dos horas. Descongela la carne cruda colocándola en tu refrigerador y guarda cualquier carne cocida al vapor sobrante en el refrigerador también.

Más galerías de fotos



Escrito por nadia haris | Traducido por reyes valdes