La psicología de las lesiones deportivas

Si eres un atleta, los efectos de ser forzado a quedar fuera de acción por una lesión pueden ser tanto psicológicos como físicos. Un período de descanso y recuperación es esencial para ayudar al proceso de rehabilitación, pero la pérdida repentina de la actividad física en tu vida puede crear un estado psicológico que ha sido comparado con el proceso de duelo. Estas son las diferentes etapas que caracterizan al trauma asociado con las lesiones deportivas.

Negación

El proceso de pérdida definido por la doctora Elisabeth Kübler-Ross como las "cinco etapas del duelo" puede ser aplicado al proceso de rehabilitación que sigue a una lesión deportiva grave. La sensación de pérdida experimentada cuando no puedes participar en una actividad deportiva conduce a las dos primeras etapas, que son la negación y la ira. En un alto nivel competitivo, un atleta se considera a sí mismo como un ser superior en términos de fuerza física, por lo que mentalmente se niega a aceptar que está lesionado. La comprensión de que esto ha ocurrido conduce a un período de enojo consigo mismo por haber permitido que la lesión se produjera.

Desesperación

El descanso forzado después de una lesión deportiva puede conducir a un estado mental de negociación. En esta etapa, un atleta lesionado intentará desesperadamente acelerar su regreso a la acción, tratando de negociar con cualquier persona que esté en condiciones de cambiar sus circunstancias. Suplicará a su fisioterapeuta y al entrenador utilizando un sistema de trueque en el que ofrecerá su disposición para llevar a cabo lo que se le pida a cambio de que se le permita volver a los entrenamientos dentro de un plazo de tiempo poco realista.

Depresión

Un atleta que se enfrenta a meses de relativa inactividad puede caer en un estado de autocompasión y volverse cada vez más introvertido. A nivel profesional, un atleta vive y respira su deporte, por lo que una lesión crea un vacío que le produce la sensación de encontrarse enemistado con la vida. A nivel recreativo, un deportista aficionado o por pasatiempo a menudo tiene una vida social relacionada con sus intereses deportivos, por lo que el hecho de no poder participar en ellos puede dar lugar a una sensación de aislamiento en otras áreas de su vida. Es en esta etapa donde el deportista puede perder la esperanza de recuperarse totalmente, e incluso puede decidirse a renunciar a su deporte por completo.

Aceptación

El estado mental de aceptación se produce una vez que el atleta se da cuenta de que centrarse en el proceso de rehabilitación física le dará la mejor oportunidad para ser capaz de volver a practicar su deporte. Un programa de rehabilitación física sólo puede ser beneficioso si el atleta primero acepta psicológicamente que los ejercicios prescritos son la manera más eficaz para salir adelante.

Rehabilitación

Estudios realizados por la Aristotle University of Thessaloniki en Grecia han llegado a la conclusión de que las intervenciones psicológicas influyen positivamente en la recuperación de lesiones deportivas. Como resultado de ello, los psicólogos deportivos ahora abogan por el uso de la formación de habilidades mentales, incluyendo la técnica de fijación de objetivos, para ayudar a la recuperación física después de una lesión. En un artículo titulado "Motivado o derrotado" ("Psyched Up or Psyched Out"), Keith Henschen, profesor de educación física y ciencias del deporte en la University of Utah, dice que "Muchas veces la gente se olvida de que la mente es tan importante como el cuerpo [...]. En la actualidad se sabe que la respuesta mental de un atleta ante una lesión afectará la manera en que su cuerpo responderá a la rehabilitación física".

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Escrito por linda purves | Traducido por josé antonio palafox