¿Qué pruebas le hacen los médicos a los adolescentes para el TDAH?

El trastorno de hiperactividad con déficit de atención, más comúnmente llamado TDAH, es un problema de salud mental con dos aspectos importantes -falta de atención y el comportamiento hiperactivo-impulsivo. La condición siempre comienza en la infancia temprana, pero puede no diagnosticarse hasta la adolescencia o incluso en la edad adulta. No pruebas de sangre u otras pruebas para el diagnóstico del TDAH y el diagnóstico se basa en los síntomas que los pacientes exponen o que son reportados por los padres y maestros.

Factores de riesgo

El primer paso en el diagnóstico de TDAH es obtener una historia clínica completa. Los adolescentes están en riesgo de TDAH si tienen parientes consanguíneos con el trastorno, especialmente si el familiar es el padre o el hermano. Un adolescente cuya madre fue expuesta a venenos ambientales, tales como los bifenilos policlorados--llamados PCB--durante el embarazo o que fue él mismo quien se expuso a toxinas ambientales como el plomo, también tiene un mayor riesgo de TDAH. Los adolescentes nacidos prematuros o de madres que fumaban, bebían alcohol o usaban drogas durante el embarazo también tienen un mayor riesgo de TDAH.

La vida diaria

Otros indicadores de TDAH están relacionados con la vida diaria de un adolescente. Cuando los adolescentes tienen constantemente un bajo rendimiento escolar puede indicar TDAH; el TDAH de hecho es visto como un trastorno del aprendizaje, ya que interfiere con la capacidad de aprender. Cualquiera podría perderse ocasionalmente, distraerse u olvidar cosas, pero en un adolescente con TDAH, estos comportamientos son tan graves que el adolescente tiene problemas para concentrarse y controlar su comportamiento. Los adolescentes con TDAH también pueden tener problemas con las relaciones, problemas para lidiar con el estrés o mostrar cambios de humor y un comportamiento volátil.

Estableciendo un diagnóstico

Los médicos diagnostican el TDAH en los adolescentes al igual que con los niños y los adultos, mediante la evaluación de los síntomas que indican la falta de atención y la hiperactividad impulsiva. Un diagnóstico de TDAH significa que el adolescente tiene al menos seis síntomas en cada categoría durante un período de tiempo. Los síntomas de falta de atención incluyen errores por descuido en el trabajo, dificultad para prestar atención, no escuchan cuando se les habla, sueñan mucho despiertos o se distraen fácilmente y son olvidadizos. Los síntomas de hiperactividad e impulsividad incluyen estar inquieto o retorcerse mientras se está sentado, salir de la habitación cuando se espera que permanezca sentado, estar físicamente activo e inquieto, hablar demasiado, dar respuestas impulsivamente antes de que la pregunta se haya completado, la interrupción o ser muy impaciente.

Problemas a largo plazo y tratamiento

El TDAH no tratado puede causar una serie de problemas para los adolescentes que pueden llevarse a su vida adulta. El desempeño escolar deficiente puede afectar la capacidad del adolescente para entrar a la universidad o incluso de graduarse de la escuela preparatoria. Los adolescentes con TDAH también pueden tener problemas con la ley, el abuso de drogas o de alcohol, o tener frecuentes accidentes. A menudo tienen relaciones inestables y pueden tener problemas para mantener un trabajo. La medicación, el asesoramiento y las terapias alternativas pueden ayudar a un adolescente con TDAH a funcionar mejor. Si sospechas que tu adolescente tiene TDAH, consulta con su pediatra o médico de familia.

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Escrito por beth greenwood | Traducido por ana karen salgado beltrán